Void Linux (el regreso…)

Metacity

Regreso… esa es la palabra que mejor define lo que sentí cuando comencé a probar Void Linux. Un regreso a un universo conocido… como cuando regresaba para pasar la vacaciones en la vieja casa de mis abuelos!!

Yo llegaba, cinco, diez, veinte años después en un coche diferente, más rápido, más cómodo, menos ruidoso; y los manzanos seguían allí, más viejos pero con nuevas manzanas; las cebollas crecían… eran otras cebollas, pero estaban en el mismo lugar de la huerta y esta vez había una bomba con motor eléctrico que traía el agua necesaria para regarlas; las gallinas tampoco eran las mismas pero estaban en el mismo lugar y hacían lo mismo que las de antes; los bloques de granito de las paredes de la casa, tenían un color diferente cada vez, si el invierno había sido muy lluvioso era más verdoso, con más líquenes y musgos… y olían a salitre, pero estaban allí desde 1877 y ya entonces yo intuía que seguirían en pie cuando yo no sea más que sombras y ceniza!!

Instalar y probar Void Linux no ha sido muy diferente a cuando instalé Slackware en 1994/1995!! el método de instalación es similar (en apariencia); la computadora portátil es mucho más moderna y la veloz conexión a Internet está a años luz de una docena de disquetes y un CD con aplicaciones; pero he sentido como si “los bloques de granito…” estuviesen ahí desde siempre!! la filosofía KISS está por todas partes y supongo que eso es lo que hace que me sienta como cuando hace más de treinta años trabajaba con UnixWare (y años después con Solaris, FreeBSD…).

Es fantástico poder regresar a un ecosistema conocido, sobre “runit”pero con “nuevas armas”!! “xbps” es el mejor “gestor de software” que he usado en todos estos años!! y tener una distribución que demuestra que “systemd” es sólo software innecesario en las computadoras de miles de usuarios finales, también está siendo una satisfacción (ya se que hay otras distribuciones sin “systemd”, yo también uso Slackware y antiX)!!

Porque hay pocas cosas que un viejo usuario de OS UNIX y UNIX-Like entienda mejor y rechace más, que las imposiciones de estándares!! no me gustó que grupos de desarrollo independientes como los que mantienen Debian, Arch o Mint, decidiesen ir de la mano de empresas como Red Hat, Canonical, EQT Partners (SuSe) en la “imposición” de un proyecto de estándar que propiciaría el crecimiento de otros (systemd y después flatpak, snap…).

Han pasado tres meses… y sigo de vacaciones en este planeta… 🙂

El lamento de Raquel Rull

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Este fin de semana he leído unas cuantas veces la carta que escribió Raquel Rull, una pedagoga que trabajó durante años como educadora social en Ripoll con niños y preadolescentes; entre ellos, algunos de los jóvenes que perpetraron los recientes atentados en Cataluña.

Intentaba encontrar en sus palabras alguna expresión, aunque no fuese explícita, que me aportase esos datos que ya se (y ella también lo sabe) que no voy a encontrar en los diarios ni en la televisión. Porque la desolación que se desprende del sentimiento de fracaso presente en la mayor parte de su “relato”, no es difícil de entender. Y el dolor tampoco.

Pero apenas encontré otra cosa que las mismas preguntas que se podría hacer cualquier vecino que conviviese con esos chicos: “¿Cómo puede ser Younes …? Me tiemblan los dedos, no he visto a nadie tan responsable como tú …“. Justos reproches y más dolor: “Los actos que habéis cometido no tienen explicación y no son lícitos … la guerra la ira, el odio no llevan a ninguna parte. Nunca, en nombre de nadie. Ni para nadie. Ni dioses, ni banderas, ni religión … Sólo puedo decir que tengo el corazón roto …“. Y consejos!! consejos, recomendaciones y deseos para el futuro!!: “Esto no debe quedar con una historia más, tenemos que aprender debemos hacer un mundo mejor. Practicando con el ejemplo, educando en la no violencia, transmiten el no odio, la igualdad. Educando en las escuelas, en los espacios abiertos, en las familias, a nuestros hijos …“.

Y mientras los leía (los consejos), no pude evitar responder en voz alta: pero Raquel… acaso no es eso lo que has estado haciendo durante todos estos años?? educando en la igualdad, en la no violencia?? Dices que cuando eran niños (como los demás…) querían ser… cito: “Piloto, maestro, médico, colaborador de una ONG…”; y de nuevo algunas preguntas. Pero en algunas de estas encuentro algunas claves de tu propio pensamiento: “…¿Cómo se ha podido esfumar esto? ¿Qué os ha pasado? ¿En qué momento …?¡¡Qué estamos haciendo para que pasen estas cosas !! Erais tan jóvenes, tan llenos de vida teníais todo una vida por delante … y mil sueños por cumplir“. Encuentro, incredulidad… cierta candidez… pérdida de contacto… culpabilidad… más culpabilidad, colectiva y un esfuerzo por no mencionar ciertas cosas…

Y, con todo el respeto, hacia ti y hacia esa labor de la que debieras sentirte más orgullosa y menos responsable; he de decirte que, igual no estamos haciendo nada para que “pasen estas cosas”… igual estamos poniendo de nuestra parte todo aquello que creemos necesario para procurar una buena convivencia!! Para qué iba a pagarte a ti el ayuntamiento de Ripoll si no se quisiera facilitar la vida (quizá también la integración… Younes hablaba un perfecto catalán) de esos niños, de esos preadolescentes??

Preadolescentes… “Entre granos, espinillas, testosterona, y sueños por cumplir“, dices en tu carta. Y he deducido que poco más allá de ese punto, tu contacto continuo con ellos, terminó. Hay algunas cosas que faltan en tu carta y otras que muestran la visión desde la que abordabas tu trabajo: no hablas de las “niñas preadolescentes musulmanas”; y sí, ya se que ellas no han perpetrado un atentado… quizá habría que preguntarse por qué… o quizá ya conocemos la respuesta…

Al principio de tu carta escribes: “Estos niños eran niños como todos. Como mis hijos, eran niños de Ripoll. Como aquel que puedes ver jugar en la plaza, o el que carga una mochila enorme de libros, el que te saluda y te dejar pasar ante la cola del super, el que se pone nervioso cuando le sonríe una chica“. Y cuando lo leí me pregunté lo que ahora te pregunto a ti: seguro que eran niños como tus hijos?? en la calle puede que si… pero en casa??. Tu educas a tus hijos segregados por sexo (sobre todo en la preadolescencia) de una forma tan estricta como (sabes, tienes que saberlo) se hace en las familias musulmanas?? Tu enseñas a tus hijos varones los mismos valores morales que se enseñan a los varones musulmanes en su entorno familiar?? Acaso crees, has creído en algún momento que esas enseñanzas no iban a influir en la conducta (y en el carácter) de esos chicos?? no lo creo, no puedes haber olvidado principios tan básicos de la pedagogía!!

Entiendo que queda fuera de la corrección política hablar de ciertas cosas… pero también entiendo que tu, como pedagoga y educadora social, sabes (tienes que saberlo) que si una parte de la educación (no de la formación, eso es solo una parte de la educación) de esos niños transcurre al margen de sus vivencias en el grupo social amplio (en el que tu trabajabas), en los espacios abiertos; y esa parte es un “tabú” algo de lo que no se habla, ni siquiera contigo, porque “no lo entenderías”; en algún momento y ante ciertas circunstancias, puede aflorar!!. No, Raquel, esos niños no eran como tus hijos. Por mucho que tu quisieras que lo fuesen y los tratases como si lo fuesen (y no tengo dudas acerca de tu implicación emocional con ellos, porque eso también se nota al leer tu carta).

Te diré algo que si se. Younes llegó a Ripoll cuando tenía 9 años. Hasta entonces había vivido en Mrirt (un pueblo pequeño de la región de Mequinez-Tafilalet a pocos kilómetros de Khenifra en el Medio Atlas marroquí). Conocí (y aún mantengo el contacto con algunos) a muchos bereberes jóvenes de ese pueblo y de la misma zona, que llegaron a España a finales de los 90. La mayor parte “huyendo” de una región “atrasada”, buscando una vida “moderna” de la que le habían hablado los que habían emigrado antes y regresaban allí de vacaciones con sus coches y su dinero fresco. Y con las prisas de la juventud, por no parecer unos fracasados ante los suyos; unos cuantos, se metieron en problemas y acabaron en prisión. Y entonces, aquellos jóvenes que unos meses antes bebían cerveza, fumaban hachís y acudían a discotecas para ligar con chicas españolas… se volvieron fervorosos musulmanes que exigían “dieta especial y horarios para rezar”.

Pareciera que ante cualquier situación que ellos interpretan como un “fracaso” (o como rechazo, social o sentimental); su único refugio fuese involucionar… encerrarse en si mismos y en aquella religión que aprendieron de niños (en sus casas, de sus padres). Solo falta una mente obtusa (o interesada) que les haga creer que “fracasaron” porque olvidaron a dios… que no es culpa suya sino de la sociedad “sin principios” (islámicos) en la que han vivido… Y que crean que no tienen otra salida que no sea hacerse perdonar mediante el martirio (al tiempo que castigan a esa sociedad laica (atea).

Y esto último es lo que les distingue de otros muchos varones (no musulmanes) que también tienen problemas para enfrentar el fracaso: el componente religioso. Imagino que has conocido algunos a lo largo de tus años como educadora social que se negaban a consultar a una psicóloga o a una psiquiatra. Y también sabes (tienes que saberlo) que enseñar a esos jóvenes a gestionar sus emociones negativas, la sensación de rechazo, la sensación de fracaso, el odio, la ira; es una asignatura pendiente en la educación de todos (no solo de los musulmanes), que no podremos abordar (suponiendo que se quiera abordar) si “escondemos” partes del problema que sabemos que existen. En este caso: enseñanzas erróneas en el entorno familiar más íntimo. Enseñanzas incompatibles con los principios culturales (y legales) de un estado moderno. De una sociedad moderna a la que llegaron de mano de sus padres, en este caso, Ripoll.

Enlace a la carta de Raquel Rull:

muhimu.es/violencia/carta-raquel-rull-pedagoga-trabajo-los-terroristas

Nuestro futuro incierto…

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Observando imágenes tomadas por el fotógrafo Zmnako Ismael mientras documentaba sobre el terreno un traslado de Yazidíes desde territorio sirio al Kurdistán iraquí, me di de bruces con la mirada, con el gesto, de esta chica y recordé que a veces la adolescencia es dura; para algunos seres humanos la adolescencia es muy dura y nunca he tenido claro si son conscientes de ello, ahora que la globalización de las comunicaciones les permite compararla, compararse, con otras adolescentes en otros lugares del mundo. La televisión y también Internet extienden ilusiones y frustraciones a lo largo y ancho del planeta…

Se llama Runak Bapir Gherib, tiene 14 años, y camina unos pasos por detrás de su madre y su hermana pequeña. Camina porque no tiene más remedio que tragar el polvo de la carretera, tienen que llegar a territorio controlado por los kurdos en el norte de Iraq antes de que los islamistas les den alcance, decapiten a los varones y conviertan en esclavas a las mujeres. Esa es su realidad!!. Observando la expresión de su rostro, el cansancio, me quedan pocas dudas acerca de si sabe o no usar ese Kalashnicov que lleva a la espalda y ninguna sobre si tendrá la determinación de disparar. Un rifle de asalto tan ligero como fiable, el más apropiado para una adolescente a la que persiguen de verdad!! una chica que corre un peligro real!!

No es que los adolescentes de esta “civilización” occidental desde la que observamos en los canales de televisión y en Internet lo que ocurre en Siria, Libia, Iraq; no estén expuestos a peligros, lo están (aunque la mayoría no sabe hasta que punto…), pero aún son otros peligros. Y pueden seguir soñando con ese futuro que venden los poderosos. En la vieja Europa nadie va a cortar la cabeza de sus padres y a subir las imágenes a Youtube. Aún no.

A este lado de la pantalla hasta los padres pueden permitirse el lujo de seguir comportándose como adolescentes!! Y es lo que hace la mayoría: despreocuparse, mirar fútbol, beber cerveza, esperar a que los bancos vuelvan a dar créditos fáciles para poder cambiar el coche, o el alicatado del cuarto de baño (la mayoría aún tienen cuarto de baño, agua corriente y comida en el frigorífico), exigir al Gobierno que todo vuelva a ser como hace diez años!! Como adolescentes… saben que los reyes magos son los padres, pero fingen porque quieren seguir teniendo regalos en enero. Así están las cosas en el sur de Europa. Los gobiernos comportándose como padres en paro que gastan lo que no tienen en regalos de reyes para que los hijos no noten la decadencia, el fracaso de un modo de vida, la lenta caída de un “sistema”. 

Es seguro que en algún momento entre ahora y 2025 los padres y los hijos se darán de bruces con la realidad!! y puede que entonces, cuando la confianza haya desaparecido, cuando ya no puedan seguir disimulando la pobreza y el hambre, cuando echen la vista atrás y solo vean los escombros de sus sueños; su mirada se parezca a la de Runak Bapir. Porque para entonces la desesperación habrá alcanzado a millones de almas…

Libertaaaaad!!

Libertaaaaad!!

Pero sigo aquí!! y los últimos y burdos intentos de enviar la libertad de vacaciones a otros lugares. No son más que un insulto a mi inteligencia. Y que me tomen por un estúpido al que se puede engañar con esa facilidad, me endurece la piel. Si esa pandilla de poderosos adinerados creen que les voy a entregar mi voluntad a cambio de una jubilación tranquila; se equivocan!! antes prefiero dejar un cadáver sin muchas arrugas; eso si, tendido sobre la hierba del campo de batalla o en las alcantarillas de la “guerrilla urbana” de la ciudad.

Tendrían que separarme la cabeza resto del cuerpo para que yo no acudiese a la lucha si las campanas llaman a “otra Revolución”.

Cuando Alex encontró a Bo…

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    Había una vez una niña chiquitita –ya, no tan chiquita en realidad- que desde muy nenita tuvo claro lo que quería ser cuando fuera grande, aunque a medida que fue creciendo, se fue alejando cada vez más de su sueño, hasta que un día “zas” simplemente lo olvido.

    Principalmente por hacer todo lo que se supone debía hacer para poder ayudar a su familia, y claro está, para poder adaptarse y sobrevivir a las circunstancias y a la sociedad. Sin embargo, ella notaba algo extraño, percibía que poco a poco se marchitaba. No hacía más que vivir soñando otra vida y era tan distinta a la que tenía, que casi se asustaba de sus pensamientos. Solía quedarse mirando durante horas a la nada, totalmente inmersa en sus pensamientos, volando lejos con las alas de su imaginación y viviendo internamente una doble vida, así conseguía pequeñas dosis de la libertad que le eran negadas en el mundo real… Lo malo es que se acostumbro a esa doble vida y, no hizo nada por hacer realidad su sueño…

    El caso es, que a pesar de tener una vida real “relativamente normal” rodeada de gente querida, creció sintiéndose siempre fuera de lugar, como si nadie la entendiera, como si hablara otro idioma, un poco muda tal vez… a menudo sentía que sus palabras solían resbalar por la pendiente enjabonada de la indiferencia o del desinterés de los de su entorno, a veces se animaba a hablar su idioma hueco y superficial, pero la mayor parte del tiempo prefería callar y encerrarse en su mundo paralelo, prefería hablar con ella misma, con su amiga “soledad”, aprendió muy bien el viejo arte de callar y de hablar con los ojos, comenzó a desahogarse con el espejo, a conversar con sus objetos materiales, “su carro – su templo”, y lo peor de todo, aprendió a reprimir su corazón y sus sentimientos. Aunque por loco que parezca, se adapto tanto a ese estilo de vida, que de alguna forma alivio la desazón de sentir que nadie la entendía.

    Hasta que un día lluvioso, el destino y el universo entero complotaron a su favor y se apiadaron de ella, – que como? – invitándola a merodear dentro del espacio de un “hombre de verdad” uno que amaba de verdad a las mujeres y las respetaba por sobre todas las cosas, el mejor de todos, su “Bo”.

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    Ella comenzó a observarlo detenida y silenciosamente, poco a poco fue invadiendo muy sutilmente su espacio y llamando su atención, hasta que un día ya finalizando el mes, el se animo a jugar un poco y le propuso entrar en una “Zona Dengerous Game” ese fue “EL MOMENTO” ya no había vuelta atrás, desde el primer instante en que acordaron las reglas de aquel juego, todo su controlado interior se tambaleo por completo, tuvo claro que había encontrado un oponente capaz de entender su idioma, porque más allá de la confianza y la seguridad que le inspiraba, y de la fuerte conexión que sintieron desde el principio, fue  justo en  “ese momento” en el que no buscaba a nadie, que encontró a alguien dispuesto a escucharla y también entendió que por esa desventaja perdería el juego antes de comenzar…

    Bo intuyo desde el primer momento la fragilidad de su corazón, lo vio en sus ojos, estaba escrito en su mirada. Y fue esa mirada la que lo indujo a protegerla, porque lo que veía en esa mirada no era una tontería, no se trataba de que se te hubiese caído la barra de labios en una alcantarilla, ni de que se rompiese un tacón al caminar bajo la lluvia… no, no, sabia que se trataba de algo mucho más complicado y profundo, y era un reto para el, casi un ataque a su inteligencia, a sus emociones, a su empatía”, y uno de los problemas más gordos que siempre tuvo en la vida, es que le costaba mucho decir NO¡! u olvidar un reto semejante. Cuando además estaba seguro de que podía con el…

    Era evidente que a ella la consumía el deseo de hablar y desahogarse, y sin embargo nunca le pregunto, ni la presiono, simplemente espero a que ella estuviera preparada para contarle, y con mucho tacto se gano muy rápido su confianza, su cariño… su amor.

    Mientras tanto, ella, vivía una batalla campal con su yo interior que se negaba a dejar salir esas palabras que tanto le pesaban y que se aglomeraban en su garganta, pero esta también era una batalla perdida con semejantes contrincantes: un enjambre de palabras revolucionadas y ansiosas por salir y un guerrero que se vino con todo, “como los viejos sumarais iban a las batallas: a morir”. Fue inevitable, al poco tiempo de su victoria, las palabras se armaron de valor y se apelotaron en la muralla -hasta entonces impenetrable- de sus labios, pujando con todas sus fuerzas para salir de una vez, y apenas abrió sus labios comenzaron a hacerlo con mucha cautela y un poco nerviosas pero tan felices e impresionadas que solo fueron capaces de coordinar dos palabras coherentes: “TE AMO”.

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    Y así, lentamente su corazón se fue abriendo hasta dejar salir cosas que tenía guardadas muy dentro de su interior y que nunca quiso compartir con nadie, a pesar de que sabía que lo necesitaba más que nada en el mundo, no solo porque la hacían sufrir mucho, sino porque la avergonzaban y pensaba que la juzgarían y recriminarían. No fue así, por lo menos no con Bo, el no era de los que juzgan, todo lo contrario, el era de los que comprenden, apoyan y prestan su hombro, y que hombro eh!!! Luego de desahogarse con él, fue como si se liberara de si misma, el literalmente la enseño a hablar, a entregarlo todo, a respirar con el y a llorar con el. Fue tan mágico que para ambos que “no existía nada debajo de las estrellas que pudiese pagar la inmensa deuda de amor, ternura, confianza y sobre todo de reconciliación que se regalaron desde ese momento”.

Alexandra D. 

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Construyendo a Valeria… (Capítulo IV)

No iremos a ninguna parte sin ti… 

– No ni Alex ni Bo deseaban estar mucho tiempo separados de Valeria. Se miraron mientras ella desaparecía en el interior de la casa… moviendo el aire suavemente, rozando el suelo de la cocina con la planta de los pies cómo si la cerámica pudiese resquebrajarse bajo su peso. Sí; todo estaba saliendo mejor de lo que esperaban.

Tu también sigues moviendo el aire cuando caminas de un lado a otro, sabes?? dijo Bo mientras agarraba la mano de Alex que acababa de levantarse y comenzaba a recoger la mesa.

Eso es que tu me sigues mirando con los ojos del amor. Respondió Alex cogiendo a su vez la mano de Bo entre las suyas mientras le besaba la mejilla.

Llevas años diciendo eso… pero sabes que mi amor no inventa nada¡! Siempre has tenido mucha gracia caminando Nenaza y la niña ha aprendido a moverse así; alborotando el aire a su alrededor… sin aspavientos, con una gracilidad increíble, y lo hace desde hace años. Deja el mantel, ya lo recojo yo, si?? Alex sonrió mientras intentaba que todo lo que había puesto en la bandeja mantuviese el equilibrio, eran demasiadas cosas, sonreía porque sabía lo que haría Bo con el mantel: lo sacaría de la mesa poniendo cuidado en que las migas, los granos de azúcar, y cualquier otro resto del desayuno, quedase sobre la mesa para que otros seres se alimentasen cuando ellos se hubieran ido… Sí, Bo era así y nuca tiraba los restos de su comida a la basura; prefería que se los comiesen los pájaros, los insectos y algún que otro mamífero… incluso las ratas.

Uno de los templos… 

Anda… vete tu también a ponerte algo más de ropa y otro calzado. Yo me encargo de esto. Pasó su mano suavemente desde atrás, recorriendo la cintura de Alex para terminar con la palma sobre la tela que cubría el ombligo.

Bo¡! Sige sin gustarte que nadie hurgue en tu cocina, verdad?? Alex lo dijo sin volverse… le gustaba que se pegase a ella así, por detrás. Y que la abrazase de esa forma. Sentir su calor en las espalda, en los glúteos, su respiración en la nuca…

No¡! quédate si quieres… Pero lo dijo sabiendo que ella tenía razón… sabiendo que no se quedaría porque tenía que ponerse otro calzado más adecuado para caminar por terreno pantanoso. Y cuando ella salió hacia el interior se quedó un rato mirando como caminaba hasta que su figura se perdió en el pasillo. Después puso cada cosa en su sitio; cuidadosamente…

Nunca discutís, verdad?? No la había oído llegar… Valeria estaba sobre la hierba cuando él salió a recoger los cojines que antes había puesto sobre las sillas de madera. – Nunca os he visto discutir por nada… durante un tiempo creí que no lo hacíais delante de mi, pero ahora estoy convencida de que no lo hacéis nunca… estoy en lo cierto??

Define discutir. Lo dijo para ganar tiempo… no porque no supiese la respuesta, sino porque le gustaba mirarla en aquella postura… estaba orgulloso de Valeria, era una chica muy inteligente, muy observadora, nada se le escapaba, desde niña siempre estaba atenta al aleteo de las mariposas. Todo lo observaba desde una distancia prudente.

Ya sabes a que me refiero… nunca os enfadáis el uno con el otro, nunca levantáis la voz… se que no pensáis lo mismo acerca de muchas cosas porque os he oído hablar y debatir hasta las tantas. Habéis discutido alguna vez??

Los cimientos de Valeria… 

No… ya sabes que no. Hace años que estamos de acuerdo en lo verdaderamente importante. Siempre lo estuvimos… Bo bajó los dos escalones que separaban el porche de la hierba, se acercó a ella y le dijo al oído: Sabes qué es lo realmente importante para que una pareja funcione??

Si; creo que los dos pensáis que lo más importante es la lealtad; no?? Lo afirmó con total seguridad, a pesar del interrogante al final de la frase.

Claro… Claro… la lealtad, por supuesto que la lealtad es muy importante. Pero para ser leales es necesario ser éticos y para eso hay que saber que es la lealtad y la ética. Saberlo, aunque no se sepa definir, practicarlo… Pero sobre lo que tu me preguntas ahora, lo más importante es el respeto… respetar al otro. No basta con amar; muchas personas se aman pero no se respetan; parece una incongruencia pero no lo es tanto, de hecho, durante muchos siglos los varones no sentían ningún respeto por las mujeres¡! cómo mucho, respetaban a su madre, pero ese era un respeto impuesto por la costumbre, por las normas sociales… no era un respeto nacido de la ética y de un verdadero sentimiento de igualdad. Entiendes?? 

Siempre me habéis dicho que hay que respetar a todas las personas, incluso a las que nos caen mal, incluso a las rematadamente tontas, a las malas personas. Me resulta difícil a veces respetar a los imbéciles, a los presuntuosos, cuando me cuesta mucho opto por mantenerme lejos de ellos; aunque siento que esa también es una forma de no respetarles.

De qué habláis?? Alex les había alcanzado cuando ellos ya habían comenzado a caminar; se colocó al otro lado de Valeria y acompasó la zancada para mantenerse a la altura de ellos.

Las buenas costumbres

Valeria quería estar segura de que nosotros nunca discutimos… y mientras lo decía cruzó por delante de las dos mujeres, se colocó al lado de Alex y tomó su mano. – No vamos a perder las buenas costumbres porque la niña haya decidido venir con nosotros, verdad?? ellas le miraron… Alex sonrió y apretó la mano de él…

No por favor¡! no os cortéis… podéis besaros si os apetece. Haced como si yo no estuviese aquí. Valeria dibujó una sonrisa pícara y empleó un tono condescendiente, casi burlón.

No hagas caso Valeria… en realidad lo hace por no perder el equilibrio. Siempre le ha gustado caminar de la mano, tiene un trauma infantil, sabes?? su mamá nunca le cogía de la mano. Alex apretaba muy fuerte la mano de Bo mientras le tomaba el pelo. Era algo que le encantaba hacer… era algo que a él le gustaba que hiciera. Valeria sabía cómo iba a acabar aquello… si ella mostraba sorpresa por las palabras de su madre; ellos dos acabarían riéndose de su asombro. Por eso lo hizo¡! abrió mucho los ojos, arrugó la frente y miró a Alex con gesto de reprobación…

Alex¡! qué dices?? Bo no tiene traumas¡! O si Bo?? Valeria intentó sacar partido de la situación y ensayó aquella nueva técnica: preguntar algo que ya creía saber…

Uhmm no es tan fácil Valeria, no es tan fácil responder a eso… Bo adoptó un tono muy serio y a Valeria se le borró la sonrisa. – En realidad uno a veces no sabe que tiene un trauma hasta que encuentra la solución o la forma de compensar esa carencia (a veces es exceso…). Yo no me crié con mi mamá, y quizá por la tuya tuvo que suplir alguna de esas carencias… pero te aseguro que lo hizo muy bien¡! Y ambos estallaron en una carcajada acompasada, casi planeada.

Ellos eran el objetivo por el que Valeria había mirado el mundo… 

– Valeria sonrió. Una vez más la habían atrapado… era difícil jugar con ellos a aquel juego… estaban demasiado compenetrados, tenían mucha experiencia, hacían trampas. Pero cada día los entendía mejor. Adoptó un gesto ofendido, pero lo hizo para que ellos sintieran que habían ganado. No se sentía ofendida en absoluto, pero sabía que ahora ellos le compensarían¡! la basarían, la abrazarían y… seguirían riéndose, claro.

En realidad no he querido venir con vosotros para que os lo pasaseis de miedo a mi costa. Lo dijo intentando mantener el todo ofendido aunque sabía que era imposible, ellos dos le besaban las mejillas y la apretujaban y, acabaría riéndose ella también. Vine porque quería preguntaros alto importante

Mi niña… de qué se trata??. Alex apretó la mano de Bo y los dos abandonaron la broma. Con esa sencilla frase había logrado captar su atención¡! –Dinos de qué se trata?? 

No se qué camino tomar el próximo curso… tengo que escoger algunas asignaturas. Muchas compañeras de clase ya saben a qué universidad irán¡! Algunas, incluso el chico con el que querrían casarse¡! Me molesta no tener claro casi nada

Mi niña… no tengas prisa ni en lo uno ni en lo otro. En serio… eres muy joven. Y sobre todo, no te dejes influir por lo que piensen o hagan tus compañeras. Tu intuirás que camino tomar y ese será el bueno; verdad Bo?? Alex miró a Bo… sabía que en eso estaría de acuerdo pero quería que lo dijera.

Sí, eso he creído siempre. Eso he hecho siempre; seguir mis propias intuiciones, mis sueños. No te preocupes Valeria… Es normal que no tengas claro casi nada ahora mismo. Lo que no es normal, ni adecuado es que esas compañeras tuyas, a su edad tengan tan claro todo eso que dicen tener claro¡! Bo se sentó en un largo muro que les separaba del agua, se frotó en mentón, esperó a que las dos mujeres estuviesen sentadas y continuó – Lo único que puedes tener claro ahora es esto: “tienes que alcanzar tu propia independencia”, es primordial que seas independiente porque eres mujer¡! No importa a qué vayas a dedicar tu vida, en que vayas a trabajar, ya decidirás eso cuando llegue el momento y llegará, no lo dudes; por ahora sólo tienes que tener claro eso: que has de lograr ser independiente, que tu sustento dependa de ti, que nadie pueda nunca obligarte a llevar una vida que no quieres. Eso es lo importante¡!

Independencia es “libertad”… 

Tu has tenido la suerte de nacer en un tiempo en el que todo eso ya no es imposible para una mujer… No faltaban matices de cierta tristeza en las palabras de Alex. – No será fácil, nunca es fácil para una mujer pero… ahora no hay imposibles. Lo lograrás

– Valeria les miraba atentamente. Sabía que se pondrían serios, pero no imaginaba tanta transcendencia. Estaban realmente emocionados…

Mira Valeria… desgraciadamente, bastantes de esas compañeras tuyas que “ya saben a qué universidad irán y con qué chico se casarán”; nunca lograrán terminar una carrera universitaria¡! algunas, ni siquiera irán a la universidad… Algunas puede que se casen con el chico que dicen pero; ahora no saben, no pueden saberlo, que ese chico cómo marido puede ser un monstruo¡! Bo, cogió la mano de Valeria, necesitaba apretarla, notar su contacto, traspasarle la ternura que no tenían las palabras que estaba pronunciando…

Sí… bastantes de esas niñas serán madres antes de su tiempo y perderán su libertad. Perderán la libertad de elegir su vida. Perderán su independencia y, muy pocas, lograrán recuperarla después. Alex puso, sin quererlo, demasiada amargura en estas palabras…

Gracias… pero todo eso ya lo sabía. No os preocupéis, no seré madre antes de que yo decida serlo¡! Ni me voy a buscar un marido que me mantenga. Vosotros ya me habíais enseñado eso antes de que fuese al colegio… Sólo me preocupaba no sentir una especial preferencia por una asignaturas u otras. Valeria no lo dijo para calmarles, ella era consciente de que su libertad dependía de su independencia; pero lo cierto es que les calmó. Alex volvió a tomar la mano de Bo y a apretarla mucho. – Tengo que regresar a casa, vosotros podéis quedaros aquí, se que os gusta estar solos aquí… pero regresar antes de que anochezca, eh¡! tendré hambre y quiero cenar eso que Bo tiene en el horno… Y mientras decía esto se alejó sonriendo.

CRÉDITOS: “Valeria podría haber nacido diez años antes“… eso he pensado muchas veces en estas últimas semanas, mientras escribía estos capítulos de su vida. Pero no sucedió. Nació cuando Alex y Bo se encontraron (por casualidad¡!), se enamoraron, se amaron, se juntaron “y en sus mentes nació el deseo de enderezar algo que el destino había torcido“. Aún no tengo permiso para contar esa parte de la historia que comienza con el “primer amor” de Alex y el primer viaje de Bo; por eso el capítulo I comienza allí donde comenzó…  y ahora he de seguir un poco más; sin embargo, en algún momento retrocederé hasta donde pueda para que aparezcan como lo que son: una verdadera y auténtica mujer y un hombre que si ama a las mujeres¡!

Todos los contenidos son originales. Pertenecen a Alex y a Bo. Ellos han autorizado su publicación bajo la licencia que se especifica al pie. Valeria está encantada de haber nacido y de que yo cuente sus cosas…

AVISO (general): este post contiene material que puede herir la sensibilidad de humanos adultos (para los niños y adolescentes sin programar, es inofensivo). Es posible que algunas personas vean “pornografía” en las imágenes aquí reunidas, así que los “ultrareligiosos” deben abstenerse de mirarlo. Por otra parte, los textos siempre se refieren a la mujer en un plano de igualdad o superioridad al varón¡! y este concepto es contrario al que mantienen todas las religiones monoteístas.

Mujeres y varones debemos aspirar a ser legal y socialmente iguales; porque, siempre seremos biológicamente diferentes¡! Y es en esa diferencia donde hemos de realizarnos como individuos y si lo deseamos, alcanzar el inmenso goce de complementarse, de colaborar¡! Hagámoslo¡!

Este texto está licenciado bajo Creative Commons, pero este licenciamiento no alcanza a los contenidos externos. Los autores de los contenidos adicionales han sido mencionados y enlazados; además las imágenes son atribuidas a sus creadores en los enlaces que figuran al pié de cada una de ellas.

Construyendo a Valeria… (Capítulo III)

El aroma del café recién hecho

También él era feliz aquella mañana… Si; Bo era feliz todas las mañanas desde hacía muchos años; desde un par de años antes de que naciese Valeria. No siempre había sido así… pero en mañanas como esta; miraba la mesa abarrotada de comida, de placeres a punto de ser descubiertos, o redescubiertos, porque la misma receta con los mismos ingredientes nunca dan como resultado el “mismo plato”. El resultado depende de muchas otras cosas, como casi todo en la vida¡! del fuego, de la pasión que se añada en la elaboración, de si el cocinero es feliz cocinando; en mañanas así se sentía como de visita en el paraíso…

Alex pon café para vosotras… he dejado la cafetera encima del fuego, bájalo al mínimo pero no lo apagues o el próximo tendréis que tomarlo fuera de punto. Lo dijo desde el porche, levantando la voz para que ella pudiese escucharle desde la cocina.

Lo estoy poniendo Bo¡! tu no quieres?? Alex preguntaba, por si acaso, pero ya sabía que Bo nunca tomaba café ni té con el desayuno, no cuando el desayuno iba a ser fuerte y el de hoy lo era.

No, no… yo no voy a estropear este magnífico desayuno con bebidas aromáticas, quiero oler bien cada bocado. Tomaré agua y si acaso después ya cogeré una cerveza.

Te llevo una?? preguntó Alex desde la cocina.

No, aún no, ya iré a buscarla después. Valeria tu tomarás un poco de cerveza conmigo?? preguntó Bo mientras se metía en la boca un rollito de bacon que rodeaba a un dátil y lo mordía despacio para que los dos sabores se expandieran dentro de su boca.

Mamá¡! Bo quiere emborracharme con cerveza hoy¡! Me dejas tomar un poco?? 

Cerditos del desierto

Ya no tienes que preguntarme si te dejo o no te dejo nenita… haz lo que te parezca. Y tu Bo¡! deja de poner trampas en el jardín, si??

– Valeria despertó… no es que no estuviese despierta, es que nunca antes había decidido sobre ese tipo de cosas… Mamaaaaa… de acuerdo, yo decidiré, pero dame tu opinión, por favor… Lo que si sabía era cómo salir de situaciones comprometidas, aunque no siempre indemne. Bo sonrío satisfecho con el giro que Valeria había dado a la pregunta…

Toma, aquí tienes el café, cuidado que está ardiendo… yo le pondré un poco de esa miel que Bo ha puesto en la mesa, quieres azúcar?? Alex se sentó y con los palillos chinos cogió unas setas que asomaban debajo de un huevo a la plancha…

No Alex, también lo tomaré con un poco de mielBo, estas setas están estupendas¡! de donde las sacas?? y los huevos… uhmm donde compras estos huevos?? Preguntó Valeria con la boca llena…

Las setas son chinas, y los huevos de una de mis vecinas. Respondió Bo mientras  se recostaba satisfecho sobre el respaldo de la silla de madera. Le gustaba sentir el olor que la madera de teca desprendía después de la lluvia… Tengo que darle un poco de aceite a estas sillas… hacía ya un buen rato que lo pensaba pero ahora lo dijo en voz alta.

Todos los hongos son “alucinógenos”

Bo… tu no tienes vecinas¡! apuntó Valeria cómo si le hubiese pillado en una gran mentira…

No digas eso¡! no es bueno que tu madre crea que no tengo vecinas… claro que las tengo. Lejanas, eso si, para recoger esos huevos he tenido que hacer más de veinte kilómetros encima de esa máquina infernal, y llenarme de barro hasta las rodillas¡!

No le hagas caso Valeria… le encanta hacer kilómetros en la moto hacia cualquier parte¡! pero si es para conseguir huevos de gallina y además hay charcos en el camino, el disfrute es doble. Apuntó Alex mientras tomaba un sorbo de café caliente, justo antes de coger un trozo de aquella pizza que tenía un aspecto tan apetitoso…

Y qué dices del resto mami?? Valeria cogió también un trozo de pizza y miró a Alex achinando los ojos medio en broma… en un gesto de pretendido misterio…

De que resto?? Alex sabía perfectamente a que se refería Valeria pero la miro achinando los ojos para burlarse de ella mientras le pellizcaba en el muslo… Te refieres a las vecinas de Bo?? Se que sus vecinas aprovechan cualquier oportunidad para venir a curiosear aquí, siempre les ha parecido un hombre misterioso… fíjate, un español del que no saben nada¡! uff nada acerca de su pasado… toda una incógnita y una tentación para ellas.

Maíz, mozzarella, higos, cilantro, cebolleta y romero

Y para él?? Siguió preguntando Valeria con los ojos achinados, mientras Bo adoptaba un gesto interesante que había visto en alguna película y se frotaba el mentón… siguiendo la broma.

Ya me ocupé yo al principio de que supieran que Bo no necesitaba nada que no fuesen provisiones de alimentos naturales y mermeladas artesanas… huevos, lechuga, cebollas, ajos tiernos, pollos de un año… y esas cosas.

Si; Alex sabe marcar su terreno muy bien… dijo Bo mientras sonreía satisfecho de que aquello fuese precisamente lo que pasó al principio, cuando él había llegado a aquella casa. Qué os parece la pizza con higos, cebolleta y queso mozzarella?? La hice con harina de maíz para vosotras y al final a mi también me gusta más así

Está de muerte Bo¡!, exclamó Valeria mientras Alex elevaba los ojos al cielo en un gesto que venía a potenciar la expresión verbal…

El cilantro y el romero hacen muy buenas migas con el higo… no me lo hubiese imaginado Bo; se te ocurren unas mezclas sorprendentes¡! Últimamente pasas más tiempo entre fogones que entre libros. Apuntó Alex mientras tomaba otro trozo de aquella variedad de pizza.

Pollo con ajo y algo más

No creas, lo que pasa es que he dado una oportunidad a algunos libros de cocina¡! mi cerebro necesitaba un descanso, un higiénico cambio de lecturas… y de las páginas a la cocina hay poca distancia. Comámosla toda… no es un plato que esté bien recalentado. Recalcó Bo mientras se dirigía a la cocina…

Voy a por el pollo que tengo en el horno; es para la cena pero quiero que probéis un poco tal y cómo está ahora. Traeré una cerveza, tu seguirás bebiendo café?? Bo preguntaba con un pie en la terraza y el otro ya en la cocina, mientras miraba a las dos mujeres sentadas a la mesa, desayunando, comiendo, saboreando lo que él había cocinado pensando precisamente en un momento así…

No Bo, no seguiré con el café, nos beberemos una cerveza entre Valeria y yo

Mamá¡! exclamó Valeria abriendo mucho los ojos y chupándose los dedos…

Qué¡! no querías una opinión acerca de beber cerveza por la mañana?? Bien, te la daré

El secreto está en el fuego¡!

Bo¡! Qué aspecto tienen esas pechugas y que aroma¡!… exclamó Alex cuando Bo puso la humeante bandeja sobre la mesa…

Pues espera a ver cómo se te deshace en la boca… aquí tenéis la cerveza, os he traído una de trigo grandota ya que la vais a beber las dos; tienes que agitarla durante cinco minutos y si queréis podéis añadirle un poquito de agua para rebajar el alcohol. Bo puso la cerveza y dos vasos muy altos en un espacio vacío de la mesa.

Me encanta la cerveza de trigo y hoy no va a ser necesario añadirle agua… Sentenció Alex.

Mamá¡! tu en casa nunca bebes cerveza… no sabía que te gustase. Exclamó Valeria con sorpresa

Nenita mía… Alex cogió la mano de Valeria entre las suyas, rozó su nariz con la de ella, sonrió y dijo: yo en casa nunca he bebido cerveza en tu presencia… pero siempre había cervezas en el frigorífico verdad??

Creí que la tenías para cuando venía Bo… y era cierto que ella siempre había pensado que aquellas eran “las cervezas de Bo”.

También la tengo para eso, claro. Pero yo bebo cerveza de vez en cuando. Y tu hoy si te apetece vas a beber esta hermosa y sabrosa cerveza conmigo… porque la cerveza es una bebida muy saludable¡! el 95% es agua¡! pero tiene lúpulo y cebada, en este caso trigo y levaduras. Es un buen complemento para cualquier comida.

Trigo, lúpulo, agua y paciencia

Pero… tiene alcohol… recordó Valeria.

Si… y esa es la razón por la que nunca la bebí antes delante de ti. Porque las bebidas con alcohol hay que beberlas con cuidado; cuando se tiene el cuerpo formado, desarrollado; en las cantidades adecuadas; en los momentos precisos; siempre en las comidas importantes del día; y siempre, siempre, en compañía de alguien de confianza… entiendes??

Algo parecido me dijo ayer Bo con respecto al cava… claro que lo entiendo¡! y también he leído que las mujeres deben beber menos cantidad que los varones. Recalcó Valeria mientras se recostaba sobre el respaldo de la silla, satisfecha de sus conocimientos.

Exacto… pero no tiene que ver con ninguna creencia ni tabú, eh¡! Es una cuestión biológica. Tiene que ver con la fisiología del el hígado de las mujeres; funciona de forma diferente al de los varones y entre esas diferencias una de ellas es esa: metaboliza el alcohol con más dificultad. Pero la cerveza es muy buena para las mujeres y el contenido en alcohol suele ser bajo. Bo¡! este pollo está divino¡! exclamó Alex mientras cogía otro trozo de pollo con los dedos…

Está bien que lo digas antes de beber cerveza o Valeria creería que lo dices influenciada por el alcohol¡! susurró Bo en tono socarrón, mientras hacía lonchas de pechuga cocinada al horno con ajo, limón y un chorro de vino blanco.

Bo… me da miedo empezar con esa pechuga… me pondré como una vaca¡! protestó Valeria mientras acercaba el plato para que Bo le sirviese… no me pongas arroz, por favor, estoy estreñidísima este mes

Siempre anhelamos volver a flotar

Entonces te vendrá bien la cerveza… te traeré más dátiles sin bacon y todo volverá a la normalidad después de la menstruación. Ah¡! y no te preocupes por la grasa, tu nunca te pondrás como una vaca, tu genética no lo permitirá. Bo le hablaba mientras le servía una loncha de pechuga de pollo y Alex servía la cerveza en dos vasos muy altos…

De acuerdo, beberé esa cerveza entonces… aunque cuando probé cerveza la primera vez, no me gustó el sabor. Valeria hizo una confesión… y mientras bebía les miró por encima del borde del vaso, intentando adivinar su reacción. Espero que no me de sueño, como el vino de anoche.

Seguro que la que probaste no era como esta, sería cualquier cerveza mediocre enlatada… sentenció Alex al tiempo que posaba el vaso sobre la mesa después de haber tomado un largo trago…

No, no te dará sueño mi niña… esa es otra de las bondades de los buenos desayunos; son por la mañana, por lo general se viene de haber dormido suficiente y aunque la comida sea abundante, que debe serlo porque es la primera del día, después de horas sin haber ingerido nada; la digestión no te causará somnolencia.

Tu fuego también puede quemarte a ti

Uff… mi estómago ya no puede más… queréis dar un paseo?? la mañana es estupenda. Dijo Valeria mientras se agarraba el vientre con las dos manos como si le hubiese crecido ostensiblemente.

– Alex y Bo se miraron… Alex se llevó la mano a la sien mientras sonreía y Bo encogió los hombros en un gesto que quería decir: “a mi no me mires, yo no se nada…”. Valeria les miraba a los dos esperando una respuesta…

Qué he dicho?? por qué me miráis así?? por qué sonreís de esa forma?? preguntó Valeria…

Sonreímos porque nos sentimos bien. Dijo Bo sin que la sonrisa abandonase sus labios… Has cogido el dragoncillo con cuidado, me alegra y me hace feliz; cuídalo bien. continuó mientras se llevaba a la boca un último bocado de setas y huevo revuelto.

Hija… es que nos resulta muy curioso que nos propongas algo que… si la semana pasada nosotros te hubiésemos propuesto dar un paseo, probablemente tu habrías encontrado cualquier excusa para no venir con nosotros y salir con tus amigas. Y hoy, unas horas después de ofrecerte una independencia que no esperabas, quieres estar con nosotros¡!

Bueno… Valeria se miró los pies desnudos mientras encontraba una respuesta, porque era cierto lo que su madre estaba diciendo. Se decidió por la que le había venido a la mente mientras escuchaba a Alex: creo que ahora vosotros sois mejor compañía que mis mejores amigas. No queréis que vaya con vosotros?? queréis pasear solos?? si es así lo entenderé¡! 

No Valeria… ya paseamos solos cuando nos apetece, tenemos muchos momentos para pasear solos cuando tu no estás con nosotros. Ahora queremos estar contigo más que nunca, porque nos necesitas más que nunca aunque a ti te parezca que ya no nos necesitas… Y mientras pronunciaba estas palabras, Alex sujetó la cabeza de Valeria por el mentón y le besó la frente…

Eso de que creer que no os necesito, se acabó. Se esfumó ayer con el vino… Sentenció… en aquello había pensado mucho la noche anterior. Me esperáis mientras me ducho y me visto?? Y lo dijo en un tono de súplica, mientras recorría la mesa con la vista…

No nos iremos sin ti niña… no te preocupes por esto, nosotros lo recogemos mientras te preparas. Y ponte unas botas, vamos a ir al lago y allí todavía estará muy húmedo el terreno. Quiero fotografiar libélulas… Venga, mueve el culo, quiero llegar cuando el sol empiece a caer. Y mientras Valeria salía hacia la cocina Bo le propinó un sonoro azote en el trasero.

Batir las alas para ser libres

CRÉDITOS: “Valeria podría haber nacido diez años antes“… eso he pensado muchas veces en estas últimas semanas, mientras escribía estos capítulos de su vida. Pero no sucedió. Nació cuando Alex y Bo se encontraron (por casualidad¡!), se enamoraron, se amaron, se juntaron “y en sus mentes nació el deseo de enderezar algo que el destino había torcido“. Aún no tengo permiso para contar esa parte de la historia que comienza con el “primer amor” de Alex y el primer viaje de Bo; por eso el capítulo I comienza allí donde comenzó…  y ahora he de seguir un poco más; sin embargo, en algún momento retrocederé hasta donde pueda para que aparezcan como lo que son: una verdadera y auténtica mujer y un hombre que si ama a las mujeres¡!

Todos los contenidos son originales. Pertenecen a Alex y a Bo. Ellos han autorizado su publicación bajo la licencia que se especifica al pie. Valeria está encantada de haber nacido y de que yo cuente sus cosas…

AVISO (general): este post contiene material que puede herir la sensibilidad de humanos adultos (para los niños y adolescentes sin programar, es inofensivo). Es posible que algunas personas vean “pornografía” en las imágenes aquí reunidas, así que los “ultrareligiosos” deben abstenerse de mirarlo. Por otra parte, los textos siempre se refieren a la mujer en un plano de igualdad o superioridad al varón¡! y este concepto es contrario al que mantienen todas las religiones monoteístas.

Mujeres y varones debemos aspirar a ser legal y socialmente iguales; porque, siempre seremos biológicamente diferentes¡! Y es en esa diferencia donde hemos de realizarnos como individuos y si lo deseamos, alcanzar el inmenso goce de complementarse, de colaborar¡! Hagámoslo¡!

Este texto está licenciado bajo Creative Commons, pero este licenciamiento no alcanza a los contenidos externos. Los autores de los contenidos adicionales han sido mencionados y enlazados; además las imágenes son atribuidas a sus creadores en los enlaces que figuran al pié de cada una de ellas.

Construyendo a Valeria… (Capítulo II)

Venimos del Capítulo I:

Y subir, subir juntos, pegados; subir aumentando el ritmo hasta la extenuación y al llegar a la cumbre, dejarse caer; rodando, deslizándose por la pendiente, bien agarrados sujetándose el uno al otro para terminar tendidos a los pies del mundo… muertos… luego despertar y mirarse con cierta incredulidad, besarse con una inmensa ternura, abrazarse fuerte y quizá, decir algunas palabras: “gracias amor…” y después dormir, dormir… 

Gracias amor

Es probable, suele suceder, que después de dormir si nada lo impide… sea la luz del nuevo día atravesando los párpados con su fuerza quien despierte de nuevo las mentes… ya todo está, o debiera estar, debidamente colocado en la memoria (eso es, de lo poco que se sabe, la principal función del sueño) y sólo queda que el resto de las neuronas, sobre todo las motoras, envíen órdenes a los nervios, a los músculos, para que se desperecen y sepan que han de estar activos durante las próximas horas¡! y alimentarlos… a las neuronas, a los músculos y a los sueños…

– Alex ya llevaba un buen rato mirando el paisaje que la luz dibujaba al otro lado de los cristales aún cubiertos por la humedad y el rocío. Tocó suavemente la frente de Bo y recorrió sus mejillas con los dedos.

Buenos días mi amor. Ven, siéntate aquí conmigo, mira que día tan estupendo ha amanecido.

Voy… qué hora es?? Bo miró a su alrededor y sin esforzarse supo donde estaba; no era necesario adivinar con quien… llevaba años despertando al lado de Alex…

Aún es temprano Bo… quieres que prepare el desayuno?? Valeria no tardará en despertarse, aunque hoy no tiene clases su ritmo vital no lo sabe, los fines de semana siempre se despierta como si tuviese que coger el autobús. 

No… yo prepararé el desayuno para los tres, quedémonos aquí un rato… sabes?? anoche me mataste y a mi cuerpo ya le cuesta recuperarse de esas dosis de sexo… Tempus fugit Alex…

No digas tonterías Bo… qué importa que el tiempo huya?? ya hace tiempo que sabemos que cada vez pasa más rápido¡! por eso tenemos que vivir cada día como si fuese el último… no es eso lo que siempre dices?? Además… estuviste muy cariñoso y, cómo era aquello que me dijiste al oído?? repítemelo ahora, si?? 

Te has levantado con ganas de guerra?? Bien… te lo repetiré pero entonces puede que el desayuno se retrase. Ven aquí…

Comencemos bien este maravilloso día

Pues que se retrase… ya sabes que me gusta mucho por las mañanas, el desayuno puede esperar un poco más. 

Ven aquí amor… abrázame… yo me encargaré de hacer que tengas más ganas de desayunar.

Y una vez más, ya sólo quedaba dejarse ir… permitir que la memoria hiciese su trabajo y recrease el paisaje de la “cándida adolescencia“. Regresar… cerrar los ojos y sentir. Palpar los paisajes con las manos, acariciarlos, escuchar los jadeos del viento, el repicar de las gotas de lluvia cayendo sobre las hojas, sobre las piedras. Caminar por los verdes prados rozando la hierba mojada con la punta de los dedos. Dejarse embriagar por el aroma del mar agitándose al ritmo de las corrientes y recorrer los labios con la lengua, despacio, para saborear el salitre…

Parecéis dos adolescentes¡!

Así que estabais aquí?? Parecéis dos adolescentes¡! Valeria se quedó en la puerta observando a Alex y a Bo… abrazados como niños somnolientos, desperezándose (de nuevo…) lentamente. La miraron intentando adivinar cómo había metabolizado la cena… estaba descalza y en sus ojos se adivinaba que no había dormido suficiente.

No te preocupes por eso Valeria, cuanto tu tengas nuestra edad también querrás regresar a la adolescencia. Dijo Alex sonriendo.

Puede que si, pero desde luego no a esta noche. No he dormido nada bien… 

Pasa… siéntate aquí un rato con nosotros. Tienes hambre?? Tuviste una mala digestión mi vida?? Preguntó Alex mientras de reojo observaba en los labios de Bo una sonrisa que conocía…

No mamá, no tuve mala digestión, la cena estuvo muy, muy bien… y ese vino me dio bastante sueño pero después me desperté y ya no pude volver a dormir. Tu dormiste bien Bo??

Si mi niña, yo dormí estupendamente. Alex vino a ver como te había sentado el vino, le preocupaba eso… y nos vinimos aquí para no molestarte. Estás bien??  Valeria entró, besó a Alex, luego a Bo y se sentó en el borde de la cama.

Querrás decir: para no ser molestados… os conozco bien… hace años que os oigo retozar. Seríais la envidia de mis compañeras de clase, si lo supieran…

Qué pasa?? sus papás ya no retozan?? preguntó Alex conteniendo una sonrisa excesivamente irónica.

Abandonar la adolescencia, es empezar a morir

Al principio creía que, simplemente, no serían tan ruidosos como vosotros. Ahora creo que si… qué son viejos¡! o por lo menos ellos se creen viejos… vosotros nunca seréis viejos…

Es probable que, más que viejos, sean antiguos… y desde luego no hay peor cosa que darle la razón al tiempo y asimilar la senectud antes de tiempo. Nosotros seremos viejos, ojalá lo seamos¡! eso será una buena certificación de calidad genética. Pero nunca seremos antiguos, porque no queremos serlo, nos gustan las cosas nuevas.

Si os vais a poner a filosofar yo haré el desayuno, alguien tiene que hacerlo. Queréis algo especial?? miraré que tienes Bo. Alex se había vestido mientras hablaban y ahora caminaba hacia la puerta al tiempo que preguntaba.

Te dije que lo haría yo Alex… 

Si; me lo dijiste, pero eso fue antes, ahora estás cansado yo preparé el desayuno, tu haces la comida, si?? 

De acuerdo… siempre te las ingenias para que yo cocine… Y… encontrarás más que suficiente en la cocina, soy muy previsor. Bo sabía que Alex disfrutaba mirando como cocinaba y aún más comiendo lo que él cocinaba.

Siempre construyendo a Valeria… 

Qué tal estás Valeria?? por qué no dormiste bien?? anda, dime que no te asustó lo que hablamos ayer…

No Bo, no me asustó. Ya estoy acostumbrada a vuestras sorpresas… primero me sentí un poco confundida porque no me esperaba algo así; después estuve un buen rato enfadada conmigo misma por no haber esperado algo así y sobre todo por haber olvidado que mamá es un ser maravilloso… pero no le digas que te he dicho esto, yo quiero sorprenderla, de acuerdo??

No se lo diré, será nuestro secreto. Pero recuerda esto: tu no tienes la culpa Valeria… créeme, son las hormonas que todo lo vuelven patas arriba. Siempre lo alteran todo pero a tu edad, además, lo vuelven del revés. Tu cerebro nada puede hacer con esas dosis de estrógenos cariño.

No?? si puede… cómo pude olvidar que mamá es Alex?? cómo pude olvidar que es la mejor madre?? si siempre pienso eso¡! cada vez que hablo con mis compañeras de clase y escucho los problemas tan tontos que tienen con sus padres, pienso: Alex nunca haría eso o aquello otro¡! 

Pero no te preocupes Valeria… en serio; Alex también tuvo tu edad, sabes?? y la ventaja que ella tiene sobre las otras madres es que no lo ha olvidado¡! nunca lo ha olvidado, no quiere olvidarlo… no queremos olvidarlo. Ella entiende lo que te está pasando y sabe de donde viene todo ese cambio. No te preocupes… tiene que ser así.

No¡! hay cosas que son demasiado importantes en mi vida¡! demasiado diferentes¡! las adoro y quiero que sigan siendo así: especiales.

Mira… acaso puedes evitar que te crezcan las tetas?? no… pues con el resto es lo mismo… no podrás evitarlo. El cambio tiene que suceder porque es natural que suceda y no creas que sólo va a afectar a una parte de tu cuerpo y dejará tranquilo a tu cerebro. Valeria miró hacia su pecho, sonrió…

No… no puedo evitar que crezcan pero espero que se detengan ya¡! Bo intentó evitar una carcajada pero no pudo…

El desayuno está en la mesa¡! 

El desayuno está en la mesa¡! la voz de Alex llegó desde la cocina y se notaba que había puesto las manos en los labios haciendo bocina… sonrieron, se levantaron y caminaron hasta la cocina. El aroma era un placer para los sentidos.

Queréis que desayunemos fuera?? preguntó Bo mientras miraba hacia el porche por una de las ventanas.

Si¡! me esperáis mientras me doy una ducha rápida y me pongo algo de más abrigo?? 

No te dará tiempo Valeria. Nada de ducha, ponte algo encima del camisón pero ven ya, si quieres comer los huevos revueltos calentitos, como a ti te gustan… Alex también fue a buscar algo de abrigo mientras Bo seguía mirando por la ventana… absorto…

Yo pondré el mantel y sacaré los platos; no tardéis… 

– Valeria corrió descalza por el pasillo hasta que alcanzó a Alex, la cogió por la cintura, apoyó la cabeza en el brazo de su madre y caminaron juntas hasta el dormitorio. Entraron y mientras Alex buscaba en el armario, Valeria la miraba intentando sacar al exterior y ver a la adolescente que sabía que aquella mujer adulta llevaba dentro…

Y… la joven Alex apareció ante sus ojos… 

Y… mientras mamá Alex estaba de espaldas moviendo trapos en el armario; la jovencita Alex se volvió hacia ella haciendo aquel gesto que tantas veces había visto. Aquel gesto que significaba: “tu sabes que soy tierna contigo, que te amo más que a mi vida, pero… no se lo cuentes a nadie, si?? será nuestro secreto??“.

Recuerdas este mantón de Manila que Bo me regaló en uno de los viajes a España?? Alex se volvió con aquel enorme trozo de tela primorosamente bordado a mano, extendiéndolo ante Valeria,  pero notó que sus ojos no estaban mirando la prenda… estaban mirando otra cosa que estaba también estaba allí… Alex sonrió… echó el mantón sobre los hombros de su niña y cogió su mentón entre los dedos mientras la miraba a los ojos…

En que piensas Valeria?? Eres feliz??

Si mamá… soy feliz y te quiero mucho, sabes??; te adoro… no se cómo ha podido pasar tanto tiempo sin que te lo dijese. Te amo… me perdonas?? 

No es culpa tuya mi vida… no tengo que perdonarte nada… anda, vamos a comer. Tranquila, ya pronto pasará y ya verás… después seremos algo mejor; seremos cómplices… 

– Caminaron hacia la cocina; Bo había puesto la mesa en el porche contiguo y tapaba la sartén de la que salía vapor… le miraron… aquella sonrisa entre pícara y condescendiente escondía alguna sorpresa. Le amaban… si, le amaban…

Qué cocinas Bo?? preguntó Alex.

He hecho más huevos revueltos, los añadiré a los otros que ya se habían enfriado demasiado. Vamos a comernos todo aquello… Dijo señalando la mesa mientras miraba a las mujeres de su vida y sentía cómo la ternura le subía desde los pies al pecho… También él era feliz aquella mañana.

Le amaban… si. Y el las amaba… 

 

CRÉDITOS: “Valeria podría haber nacido diez años antes“… eso he pensado muchas veces en estas últimas semanas, mientras escribía este capítulo de su vida. Pero no sucedió. Nació cuando Alex y Bo se encontraron (por casualidad¡!), se enamoraron, se amaron, se juntaron “y en sus mentes nació el deseo de enderezar algo que el destino había torcido“. Aún no tengo permiso para contar esa parte de la historia que comienza con el “primer amor” de Alex y el primer viaje de Bo; por eso el capítulo I comienzo allí donde comenzó…  y ahora he de seguir un poco más; sin embargo en algún momento retrocederé hasta donde pueda para que aparezcan como lo que son: una verdadera y auténtica mujer y un hombre que si ama a las mujeres¡!

Todos los contenidos son originales. Pertenecen a Alex y a Bo. Ellos han autorizado su publicación bajo la licencia que se especifica al pie. Valeria está encantada de haber nacido y de que yo cuente sus cosas…

AVISO (general): este post contiene material que puede herir la sensibilidad de humanos adultos (para los niños y adolescentes sin programar, es inofensivo). Es posible que algunas personas vean “pornografía” en las imágenes aquí reunidas, así que los “ultrareligiosos” deben abstenerse de mirarlo. Por otra parte, los textos siempre se refieren a la mujer en un plano de igualdad o superioridad al varón¡! y este concepto es contrario al que mantienen todas las religiones monoteístas.

“Debemos aspirar a ser: legal y socialmente iguales. Porque, siempre seremos biológicamente diferentes¡! Y es en esa diferencia donde hemos de realizarnos como individuos y si lo deseamos, alcanzar el inmenso goce de complementarse, de colaborar¡! Hagámoslo¡!

Este texto está licenciado bajo Creative Commons, los autores de los contenidosadicionales han sido mencionados y enlazados; y las imágenes atribuidas a sus autores, al pie de las mismas.

Construyendo a Valeria… (Capítulo I)

La lluvia en los árboles

Pasa Valeria… siéntate preciosa… quieres una tacita de Darjeeling auténtico?? preguntó y no esperó la respuesta. Ya la sabía. Caminó hacia la cocina; ya hacía más de quince minutos que el té había descendido al fondo de la tetera y cedido al agua buena parte de su esencia. Sirvió dos tazas y las colocó sobre una bandeja de madera de bambú junto a un tarro de miel de caña. Y mientras lo hacía no dejó de observarla ni un instante, había crecido tanto… – Dime, te has mojado los pies?? el camino tiene que estar como una esponja y los árboles dejando caer el agua que todavía queda en sus ramas. Demasiada lluvia

Con estas botas es imposible mojarse los pies, mamá tiene razón en eso, pero son tan feas… Oye Bo, cómo sabes que ese té es de Darjeeling?? cómo sabes que es auténtico?? Ven… siéntate, deja ahí la bandeja, ya la traigo yo… si??

– Dejó la bandeja sobre la encimera, y fue a sentarse frente a ella para admirar la gracilidad con que se levantaría, caminaría hasta la cocina, regresaría con la bandeja. El cuidado con el que la colocaría sobre la mesa; apartando “sus cosas” con aquellos dedos largos y ágiles que tanto le recordaban a otros dedos largos y ágiles… moviéndolas sin cambiar su orientación espacial. Si… le gustaba mirar a Valeria, observar con que poco esfuerzo había aprendido a moverse en “su espacio, en el de él” alterando lo mínimo, apenas rozando el aire. Le gustaba observar como ella respetaba su caos… Y, aún absorto… recordó que tenía una respuesta y se la dio: Lo se… por varios motivos, pero el más importante es este: “llevo tomando té de Darjeeling desde hace más de 30 años, conozco su sabor, su aroma, los matices de sus hojas verdes y jóvenes”. Si me lo hubiesen cambiado, me habría dado cuenta. 

Valeria y el nuevo mundo

Cómo se te ha ocurrido venir a verme hoy?? Si me hubieses avisado habría comprado unas pastas para tomar con el té o quizá algo más contundente… quieres chocolate?? Anda, coge un poco para mi. Y volvió a observarla mientras se acercaba al frigorífico caminando descalza, apoyando toda la planta del pie sobre el suelo… cuando caminaba así, quería dar impresión de seguridad… cuando no estaba pensando en nada o simplemente era feliz, caminaba sobre los dedos, como una bailarina, con los talones levantados, flotando en la atmósfera.

Mamá me dijo que querías verme. Me lo dijo esta mañana; le pregunté cuando se lo habías dicho y  dijo que la semana pasada¡! últimamente no la entiendo… cómo ha podido dejar pasar una semana para decírmelo?? No tengo clase mañana, así que me vine corriendo… Que chocolate quieres?? Por qué tienes tanta comida?? esperas a alguien??

Coge esa tartaleta de fresas rebozadas de chocolate y nata; la compré para ti… y para mi… No obvió sus preguntas; sólo esperó a que regresase con la tartaleta de fresas rebozadas de chocolate sobre su bandejita de cartón, tenía el mismo aspecto que en la vitrina de la confitería.

Esperas a alguien?? 

Te esperaba a ti Valeria… mamá me llamó para decirme que no tenías clase mañana y que venías hoy.

Ves?? eso es algo que no soporto¡! yo quería darte una sorpresa y ella tiene que llamarte para contarte que vengo, por qué hace eso??

Lo hace por muchos motivos Valeria… el más importante de todos es: “porque te ama” y porque no vivimos en el país más seguro del mundo. Y mientras lo decía, cambió de postura sobre el mimbre… Valeria conocía aquella expresión… Aquel tono… el que había usado para decir “por que te ama“… sabía que la adoptaba cuando iba a decirle cosas muy, muy importantes. Por eso no insistió y simplemente esperó a que le hablase mientras saboreaban el chocolate “relleno de fresas“.

Has crecido Valeria… y ahora quieres tu libertad¡! Quieres ser tu… Lo entiendo y me alegra mucho que esté ocurriendo ya. Tienes catorce años, casi quince y la sensación de que queremos mantenerte alejada de tus ilusiones, verdad?? No, no contestes aún… escucha lo que tengo que decirte. – Si, pensó Valeria, definitivamente, era algo muy importante lo que quería decirle y cuando Bo hablaba de cosas importantes ella no debía perder detalle; lo sabía… sólo escuchar, memorizar, no interrumpir y anotar en su memoria todas las dudas que le fueran surgiendo… si, porque él querría aclarárselas, después. A veces era él mismo quien hacía las preguntas que ella había tenido¡! No era difícil entenderle, ojalá los profesores y profesoras del colegio se explicaran como el viejo… uff “viejo”, debía evitar esa palabra

El sacrificio de los árboles

Cuando eras una niña y también después, en realidad hasta hace poco, te gustaba venir aquí, recorrer con tu mirada los lomos de los libros en la estantería, a veces tocarlos, coger uno y sentarte a leerlo en ese mismo sillón de mimbre en el que estás ahora. Recuerdo que ya lo hacías cuando aún no sabías leer bien y los pies no te llegaban al suelo… Y yo era feliz viéndote ahí tan absorta y cuando me decías: – Bo… que es un magnolio o por qué aquí no hay baobabs??

– Valeria subió los pies al sillón, el suelo comenzaba a estar frío o la humedad hacía que lo pareciese. Y siguió escuchando… sabía que lo de ahora sólo era el preámbulo y se sentía bien reconociéndose en aquellos recuerdos. Si… recordaba que una vez con el arrojo de la inocencia le había dicho – en el colegio dicen que tu no eres mi papá¡!quien dice eso?? había preguntado él… – algunas niñas, dicen que que eres el novio de mamá, pero que no eres mi papá. Entonces él le había respondido algo que ella no esperaba – y tu qué crees Valeria?? o mejor; quien quieres que sea yo?? Y ahora entre el murmullo distinguió una frase que tampoco esperaba y eso interrumpió sus recuerdos. Bo siempre sabía como interrumpirle cuando soñaba despierta…

Creo que ya hemos terminado de construir la estructura de Valeria… los cimientos, las paredes maestras, las vigas, el tejado; si… esa parte ha terminado. Nunca dejaremos de aconsejarte cómo decorar tu alma, tu espíritu, ni las labores de mantenimiento, claro; pero ahora tu debes hacerte cargo de la dirección de la obra, tu debes decidir como seguir. Tienes los planos, te hemos regalado muchos planos en estos años, y eso son cientos de posibilidades, miles. Pero ni mamá ni yo decidiremos ya nada en el futuro.

– Ahora fue Valeria quien cambió de postura, algunos mimbres se le clavaban en la espalda y el pie que había puesto antes debajo de uno de los glúteos estaba dormido; cambió de pie y de glúteo… Estaba inquieta, expectante. Que significaba exactamente: “hacerse cargo de la dirección de la obra“?? Sabía que no tenía más que esperar, Bo se lo explicaría bien, siempre lo hacía.

Mamá y yo hemos hablado de ello… Lo hemos repasado todo una vez más, hemos discutido un poco, claro, sobre esto y aquello… porque no sentimos lo mismo por ti y eso hace que te veamos desde puntos algo diferentes, a veces, equidistantes. Te amamos Valeria… y ese amor se niega a prescindir de tu presencia, de tu presencia constante. Pero te amamos de formas diferentes sabes?? si… no podía ser de otra forma, ella te parió y eso le da a su amor unos matices que el mío no puede tener. Pero… tu naciste con esa piel tan clara, con ese cabello rojizo y esos ojos azules por mi. No tienes ni una gota de mi sangre pero esos colores los escogí yo… entiendes eso??

– Si… lo entendía… su madre se lo había explicado cuando las otras niñas le llamaban “lechosa” y le decían que su mamá la había adoptado… entonces ella le había mostrado fotografías de cuando estaba en su vientre, enorme¡! y otras en las que ella era un bebé… incluso una del hospital… si, aquella en la que tenía una etiqueta atada a uno de los tobillos, una etiqueta que decía: Valeria, después un número y debajo el nombre de su mamá. Recordaba que en la mayoría de las fotografías de su mamá embarazada aparecía Bo… abrazándola, tocando su enorme vientre con la mano o apoyando su oído como si quisiese escuchar que ocurría dentro… Ahora él esperaba una respuesta. – Si… lo se, mamá me contó todo eso hace como… dos años, respondió.

DNA, sangre y herencia

Y??… – El preámbulo había terminado… ahora le estaba preguntando… quería saber si lo había asimilado bien todo y esperaba las preguntas para aclarar los conceptos. Él era muy cuidadoso con los conceptos…

Ustedes lo decidieron así, yo no podía tener opinión entonces y… ahora no podría cambiar nada de esa parte, aunque quisiera, pero además, no quiero. Le dijo, lo más relajada que pudo…

Ya… no me refiero a eso; aunque siempre me ha alegrado saber que estabas a gusto con tu cuerpo. Es importante sentirse bien acogido por la piel de uno mismo y no tener problemas con la apariencia, con el aspecto. Eres una chica preciosa y serás una mujer muy bella Valeria, eso es seguro… pero quiero saber que piensas sobre lo de hacerte cargo del resto de tu vida. Eso es lo importante ahora y es de eso de lo que queríamos hablarte

Queríamos?? te refieres a mamá??

Si, claro, ella quiso que fuese yo quien te hablase de esto pero… si, puedes considerar que ella te diría lo mismo, porque eso es lo que decidimos. Sólo falta que tu entiendas bien de qué se trata y decidas si quieres hacerlo; si te sientes con fuerza, si estás preparada para dirigir tu, para tomar tus decisiones, para hacerte cargo de ellas. Por eso quería que vinieses. Pero dejé que ella decidiese el momento y ha sido hoy

Quieres decir que… – se detuvo, pensó mejor la pregunta… a Bo no se le podían sugerir las respuestas, ni cerrarle las preguntas, siempre huía por alguna grieta o respondía algo que no se le había preguntado. Quieres decir que mamá ya no me va a decir lo que tengo que hacer?? Se acabó: “ordena tu cuarto, ahora”; “deja la computadora que es muy tarde”; “vete a la cama”; “este domingo comeremos en casa con las tías, no hagas planes…”?? 

Si; eso también. Pero… creo que no has entendido la parte importante. Deja de comportarte como una niña¡! Mira, lo haremos así: voy a preparar algo de cena tu puedes quedarte aquí o venir a la cocina, pero… por favor, piensa seriamente en lo que te he dicho. No preguntes tonterías¡! Después cenaremos y si quieres que sigamos hablando de esto, lo haremos, puedes quedarte a dormir … También puedes regresar a casa y volver otro día, cuando estés segura de haber entendido al menos esta parte de los cambios

Perdóname Bo… si que lo estoy entendiendo; es sólo que se me hace imposible creer que mamá está de acuerdo en todo esto.

Te he mentido alguna vez?? Claro que está de acuerdo… ya te dije que lo hemos hablado y decidido los dos… Se había levantado pesadamente, más de lo que le gustaba reconocer, y caminaba despacio hacia la cocina mientras dejaba que sus músculos se fuesen desentumeciendo. Demasiada humedad. – Qué prefieres?? cena italiana, española, china??

– Si¡! para esa pregunta ella conocía la respuesta correcta y además, ya había visto el frigorífico, por eso dijo lo que él esperaba que dijese y lo que a ella le apetecía en realidad – Las tres¡! es posible?? 

Ya sabes que si… además hoy será una cena importante¡! Una celebración… Ah¡! si, otra cosa, Alex y yo estuvimos de compras la semana pasada; sobre tu cama dejó todos los regalos que compramos para ti. Ella quería que te sintieses especial cuando ocurriese esta cena; así que vete y vístete para cenar. Espero que te guste todo. Lo dijo sonriendo mientras veía como en los ojos de Valeria, por fin¡! aparecía aquel brillo especial. Si, ahora todo sería más agradable. Y no quiso evitar una carcajada cuando vio que salía corriendo hacia su habitación.

Decorando a Valeria

– Bo siempre había sabido que los detalles son importantes… que los pequeños detalles son más importantes aún, porque se asientan siempre como la sal de la vida, como la pimienta de los días… como la cayena de las horas rutinarias. Sabía que el hábito no hace al monje pero también que un monje sin hábito no es reconocible y puede acabar no reconociéndose. Preparó la cena, con esmero, pausadamente; le gustaba cocinar y disfrutaba de ello, más si tenía invitados. Intuía que Valeria se sumergiría en la “orgía de los trapos de colores” y no aparecería a menos que él la llamase. No había prisa… él nunca había valorado en nada la prisa. Limpió la mesa, colocó un mantel de tela blanca con pequeños bordados, dos libros en una esquina, una cubitera en la que enfriaba una botella de cava español Juve y Camps en la esquina opuesta y dos copas en el centro; y las bandejitas con los diferentes sabores exaltando el caos a lo largo y ancho de la mesa… Y, la llamó… – Valeria¡! la cena está en la mesa… algunas cosas hemos de comerlas calientes nenaza.

Ya estoy ahí Bo dame un minuto, si?? contestó ella. Un minuto… qué es un minuto?? recordó que tenía que hablarle del tiempo. Si, en primer lugar tenía que hablarle del tiempo “tempus fugit“, aunque el siempre había creído que en realidad el tiempo no existe sino como medida de la distancia, del espacio; tenía que hablarle de eso, porque había sido el argumento con el que finalmente, había logrado vencer las precauciones y los miedos de Alex… ella amaba a Valeria como hija, como carne de su carne; pero sobre todo amaba su libertad, su independencia… y deseaba que aquella chiquilla lograse ser también una mujer libre e independiente.

Ya estoy aquí Bo¡! no mires aún, vale?? – se acercó por detrás del sillón, rodeo su cuello con los brazos y le besó en aquel lugar donde el cabello ya no crecía. Después tiró de su cabeza hacia atrás, y le besó en la frente – Gracias¡! muchas gracias… me he puesto este porque estoy segura de que lo elegiste tu, y porque es precioso. Estoy muy contenta¡! todo es estupendo, todo me gusta, todo es tan… diferente¡! Ahora si que no entiendo nada… algo “terrible” debe estar pasando porque en esas bolsas está “toda la ropa que mamá nunca me quiso comprar y algunas cosas que ni siquiera me atreví a pedirle¡!” – Él la miró desde abajo, era alta y aún crecería más. Aquel brillo seguía en sus ojos y la sonrisa que dibujaba su boca era toda una promesa. Si, todo estaba saliendo bastante bien…

Valeria… Valeria… desde cuando sólo conoces a la madre?? en que momento olvidaste que Alex es una mujer?? Una mujer muy, muy valiente… arriesgada… tierna… dulce… y sobre todo, independiente y auténtica¡! Yo no escogí ese vestido… ella lo hizo… y no porque le gustase a ella sino porque estaba segura de que te gustaría a ti. Y por cierto, también sabía que creerías que lo había escogido yo… Venga¡!, cenemos antes de que se enfríe el cerdo agridulce y los ravioli.

Hoy beberemos este magnífico espumoso

Uff, hoy parece que no doy una, verdad??… voy a por un poco de agua, traigo para ti también??

Después… ahora beberemos los dos de este magnífico espumoso español; catalán en realidad. Ya verás, es estupendo y tiene un efecto sorprendente cuando se bebe con comidas un poco picantes.

Mamá no quiere que beba alcohol…

Y siempre le haces caso?? 

– Valeria enrojeció un poco… hizo un enorme esfuerzo para no seguir sonrojándose; pero todo fue inútil. Ahora Bo se daría cuenta y probablemente bromearía acerca de los motivos por los que se había sonrojado. Siempre la pillaba de improviso con aquellas preguntas tan puntiagudas, tan indiscretas, tan… pero para esta tenía una respuesta: – En lo del alcohol si Bo 

Lo se, lo se. Se que no se te han subido los colores por el vino, aún no lo has probado¡! Dime algo Valeria… de verdad crees que sabes algo que nosotros dos no supiéramos a tu edad?? Qué haces algo que nosotros no hiciésemos?? Qué has descubierto alguna cosa que nosotros no descubriésemos?? Crees que no fuimos adolescentes o que lo hemos olvidado?? Hoy no te preocupes, vale?? estás conmigo… Cogió su mano y la besó en el dorso como solía hacer antaño cuando consideraba que debía hacerlo y sólo lo hacía cuando quería dejar claro que sentía “un respeto auténtico por la mujer a la que le besaba la mano“. Valeria también sabía eso y sonrió mientras se relajaba sobre el mimbre.

Yo tampoco suelo tomar bebidas con alcohol… pero de vez en cuando si me gusta tomar un buen vino, como este, o unos tragos de sidra natural o cerveza. Bebidas que están bien hechas y que en realidad tienen muy poco contenido en alcohol. Mamá sabe que en esta cena beberíamos este vino¡! ella y yo lo bebimos muchas veces juntos. Siempre que queríamos celebrar algo. Cuando hayas tomado unos bocados más, sirves media copita para ti y otra media para mi… hazlo ahora, si?? ya verás que estupenda sensación en la boca después del cerdo agridulce y la pasta¡! 

– Valeria agarró con fuerza la botella para sacarla de la hielera y con cuidado de no verter vino sobre el mantel, llenó las dos copas hasta la mitad. El vino se comportó como era su obligación y empujó su espuma hasta el borde de las copas, pero no desbordó¡! – Uff casi se sale… se disculpó.

– Casi… pero es precisamente en el “casi” donde está el borde¡! el borde de las copas; el borde del precipicio; el borde del abismo… podemos acercarnos al borde de la montaña o al de la azotea, asomarnos y ver lo que hay allá abajo. Podemos inclinarnos en el borde tanto que estemos a punto de caer, tanto que sintamos el “vértigo” que no es más que una advertencia de la gravedad¡! de la de Newton. Podemos “casi caer“… casi… Has sentido eso alguna vez??

– Valeria sintió como el mimbre se clavaba en sus nalgas… Sería una noche tremenda¡! Bo estaba entrando en materia y otra vez había vuelto a pillarla desprevenida con una pregunta a bocajarro, de esas que él hacía cuando quería explicarle cosas importantes. Y antes de que encontrara una respuesta rápida que no la comprometiese demasiado, él acudió en su auxilio, y a ella le encantaba que hiciese eso… – No respondas aún, sirve otro poquito de Juve y Camps y ya verás; dentro de media hora podrás responder esa pregunta sin dificultad. Es más, te morirás de ganas de responderla… 

En un silencio casi absoluto

– Y mientras lo decía acercó la copa por encima de las bandejitas hasta medio camino, sonriendo… Valeria entendió. Hizo lo mismo y las copas chocaron levemente, casi se besaron en el aire. – Salud¡! – dijo él; – Salud¡! – respondió ella. Las burbujas del vino se excitaron y subieron con más fuerza. Entonces Bo hizo un gesto que ella conocía, quería decir: “sígueme“; se llevó la copa a los labios y bebió el contenido de un trago… Valeria hizo lo mismo y mientras el líquido bajaba por su garganta sintió como el gas de las burbujas jugaba y se amontonaba en la entrada de su estómago. El mismo cosquilleo que con la primera media copa.

Tempus fugit… si… Sed fugit interea fugit irreparabile tempus. Conoces el significado??

Si Bo… es: el tiempo vuela; y mientras hacemos cosas poco interesantes, no lo parece; pero huye entre tanto, huye irreparable el tiempo… creo que era así…

Si… el tiempo huye irreparablemente… eso es. Sabes?? el tiempo en realidad no es más que una forma que inventamos para medir el espacio que separa todo lo que ocurre en nuestras vidas; el tiempo no existe¡! cada cual mide ese espacio dependiendo de sus percepciones, de sus deseos. Por eso el tiempo no es lo mismo para ti que para mi o para mamá… Ahora mismo, tu crees que el tiempo pasa demasiado despacio y yo creo que el tiempo pasa demasiado deprisa.

Y mamá?? preguntó… y casi de inmediato se dio cuenta de que en realidad no había decidido hacer aquella pregunta… tenía que hacer algo…

– Mamá hasta la semana pasada creía que el tiempo iba demasiado rápido para ti. Ella hace tiempo que dejó de pensar en su tiempo en la forma que lo piensas tu y todavía no piensa en su tiempo de la forma en que lo hago yo… las personas a su edad no piensan en su tiempo¡! es una trampa, una estrategia del cerebro. Hoy, ahora, estará sentada al lado de la ventana pensando en nosotros y esperando…

Ahora si necesito un poco de agua, traigo para ti??

No, hazme caso, no traigas agua aún; trae ese platito con esas conchas tan hermosas, es el momento de comerlas, el vino está en su mejor momento ahora. No tengas miedo, esa sensación que sientes es normal, yo también la siento y no es sed… Confiarás en mi??.

– Claro que confiaría en él. Sentía que el vino estaba demasiado en su cabeza, tenía ganas de hablar, de preguntar¡! y temía hablar más de la cuenta o preguntar demasiado… por eso se le había ocurrido beber un vaso de agua… pero Bo sabía eso, claro… Qué no sabía Bo?? Se levantó, y al hacerlo sintió un pequeño mareo, pero no le fue difícil asegurar los pies en el suelo y equilibrarse. Si, aquellas burbujas habían subido y estaban haciendo cosas extrañas con sus neuronas. Fue hasta el frigorífico, cogió una bandeja llena de conchas abiertas sobre una capa de hielo muy picado y la llevó a la mesa… él cogió el recipiente mientras ella se sentaba de nuevo…

“Tapes Pullastra”almeja babosa

Sabes que son estos bichitos tan hermosos?? preguntó mientras quitaba el papel transparente que cubría la bandeja y la depositaba en el centro de la mesa…

Parecen… ostras… pero no lo son… y a mi no me parecen ni bichitos ni hermosos. Y de repente recordó unas imágenes que había visto hacía poco, su cara se iluminó¡! sabía que era aquello: Ya se¡! son almejas?? 

Premio¡! si, son almejas. Al menos ese es su nombre genérico; pero no son almejas comunes… no sabes lo que me ha costado conseguirlas¡! he tenido que mover todos los hilos del poder comercial y algunas amistades del poder gubernamental para poder tenerlas hoy aquí…

O sea… has sobornado al pescadero… – por qué había dicho aquello?? cómo se había atrevido?? Valeria no se reconocía en aquellas palabras… Si, era su pensamiento, sabía que muchas veces Bo exageraba o poetizaba cuando quería impresionarla pero nunca se había atrevido a ser irónica con él…

Exacto, eso es, aunque no fue suficiente y tuve que mover algunos hilos más allá en la tierra en la que nací. Veo que el vino ya ha hecho el efecto deseado – y soltó una carcajada…

El efecto que tu deseabas… el que tu sabías que me haría… pero no creas que yo me siento cómoda con ese efecto, sabes?? – y una vez más, estaba siendo totalmente sincera… así que ese era el efecto de aquel vino?? una especie de suero de la verdad…

Claro Valeria… es el efecto que yo sabía que tendría en ti; pero también en mi. Y no ha sido para ponerte en una situación incómoda, sino para ponerte en la realidad¡! Es una experiencia que mamá y yo queríamos que tuvieses aquí, en casa,  en compañía. Ahora deja de pensar y observa bien a estos magníficos ejemplares de “Tapes Pullastra“… que nombre, verdad??

Darjeeling y Alex una buena mezcla

– Y Valeria se inclinó sobre la bandeja. No sabía que suponía Bo que aún no había visto, pero observó detenidamente… entonces él exprimió medio limón sobre los moluscos y ocurrió¡! no podía creerlo¡! – Bo¡! están vivas¡! están vivas¡¡ se mueven¡!

Claro Valeria¡! acaso crees que hubiese tenido que sobornar al pescadero para conseguir almejas muertas?? Están vivas¡! Son una de las pocas variedades de este molusco que se pueden comer crudas y para eso además de otras garantías, deben estar vivas¡! Nunca se te ocurra comer ostras o almejas crudas si no están vivas… de acuerdo??

Bo… en serio?? vamos a comerlas así?? no creo que me gusten… y además me resulta extraño comerme un animal vivo¡! nunca he comido nada que esté vivo… así… crudo…

Y cuando comías los huevos batidos con azúcar de caña y unas gotas de Jerez que te daba la abuela… qué creías que estabas comiendo?? Si… ya se, no te gustaba y ponías caras extrañas y muy graciosas, pero te lo tomabas – Valeria recordaba aquel “mejunje” y las palabras de la abuela: “con esto crecerás el doble, serás el doble de fuerte, el Dengue no te afectará y te harás una mujer hermosa“¡!

– Venga¡! echa más vino y pruébalas¡! Mira; se comen así – Bo cogió una babosa y se la llevó a la boca… cuando la concha rozó sus dientes, sintió un especial alborozo y noto como aquel inconfundible olor a mar ascendía hacia sus fosas nasales y al cerebro… cogió otra y mientras el molusco cedía la vida en su boca… él cedió a la menlacolía y al recuerdo… Un día había deseado intensamente ser un herrerillo y ahora, después de tantos años, se había convertido en una lechuza silenciosa… así es el genio de la lámpara, nunca cumple del todo, siempre hace alguna trampa al conceder los deseos… Miró a Valeria; ya iba por la quinta o la sexta babosa¡!

Bo¡! esto está buenísimo¡! es… es extraño sentirlas así tan frías y moverse pero… tienen un sabor increíble¡!, saben a mar¡! y luego dulces… y con este vino es cómo tener olas golpeando fuerte dentro de la boca¡! 

Perfecto Valeria… perfecto. Eso es justamente lo que quería que sintieras hoy¡! “las olas del mar del oeste, de mi mar… moviéndose dentro de tu boca“. Que la vida está ahora y puede no estar dentro de un instante; como la de estas babosas que estaban vivas hace unos minutos y ahora “ya forman parte de otros seres vivos más grandes” porque, en realidad “nada muere” sabes?? 

Alex también era Valeria

Si Bo… lo se, no lo he olvidado: no somos sino polvo, aire y agua… sombras y ceniza – Estaba asombrada de si misma¡! nunca hubiese pedido “almejas crudas” para comer en un restaurante, ni siquiera le parecía muy ético comerse vivos a otros seres vivos¡! pero lo acababa de hacer, era plenamente consciente de ello y además le había producido placer hacerlo… y no estaba confusa por ello¡! Lo último tenía que se efecto del vino; pensó.

Ahora ya puedes traer un poco de agua si quieres… Sólo quería que sintieras estas sensaciones aquí, en un lugar seguro y en compañía de alguien que te quiere mucho y que por eso mismo nunca te haría daño. Porque… el pez grande se come al chico¡! y aquí, conmigo entre estas paredes hoy tu eres el pez grande, por eso te comiste las almejas¡! pero cuando no estás aquí… cuando nadie te protege… eres un pez chico¡! ahí afuera hay peces muy grandes y algunos tienen muchos dientes, muy afilados… y sobre todo, mucha hambre… Y lobos, también hay lobos… 

Ahora estoy bien Bo, quieres que terminemos el vino o traigo agua para ti?? – Valeria se levantó con intención de ir a la cocina… pero no lo hizo, rodeó la mesa, se acercó a él, se sentó sobre su regazo… sintió su calor… le cogió su cara entre las manos y le beso en la frente y en las mejillas… – Yo también te quiero mucho Bo… y he entendido todo lo que querías que entendiese… te lo prometo. 

Si?? todo?? entonces me harás un favor?? sirve el resto del vino… sigamos cenando y mientras me explicas qué entendiste. Sabes?? Todos somos peces grandes y peces chicos; depende del momento, de la situación, de lugar y de los otros… y es primordial que sepas distinguir a los peligrosos; “casi siempre sonríen; no olvides esto…”.

– Si… Valeria estaba segura de haberlo entendido todo. Sirvió media copa de vino para cada uno, lo que quedaba en la botella, ahora mientras la tenía entre las manos notó que el cristal era grueso de color verdoso y supo por qué era así, tan pesada. Sirvió un poco de pollo con setas chinas y otro poco de ternera con tallarines chinos.

Querías… mamá y tu queríais que entendiese que si quiero hacerme cargo del resto de mi vida, puedo hacerlo ahora o puedo esperar un poco más, pero no mucho más… si?? – Bo asintió mientras saboreaba las setas con pollo… – Queréis que sea responsable… que sepa que hay cosas que no debo hacer, por mucho que me atraigan hasta que esté plenamente segura de que quiero hacerlas, si quiero hacerlas sola o en compañía y en ese caso, que compañía ha de ser… si?? – Bo asintió de nuevo… había crecido también su espíritu no sólo su cuerpo… y eso era estupendo porque cuando no crecen al mismo tiempo siempre hay problemas… – Que hay cosas que no conozco y que debo arriesgarme a conocer, aunque no me atraigan demasiado, porque nunca tendría una idea clara de a qué saben las almejas crudas por lo que otra persona pueda contarme… Y que hay otras que es mejor no experimentar con ellas porque es suficiente con observar el efecto que han tenido en otras personas… si?? 

A veces las cosas son lo que parecen

Si Valeria… Eso es… porque incluso las rosas tienen espinas, sabes?? Cuando te acercas a una chumbera ella te las muestra, te advierte, te amenaza… te dice: “puedes coger las tunas pero meteré mis pinchos en los poros de tus dedos y si haces fuerza será peor“. Es sincera¡! te muestra sus armas. Las rosas no; las rosas te atraen con su perfume y con el color y la promesa de suavidad de sus pétalos y esconden sus espinas en el verde de sus tallos, entre sus hojas. La vida puede ser una chumbera pero la mayoría de las personas son rosas… 

Bo… mamá y tu lleváis años enseñándome esas cosas; cómo iba a olvidarlo??

Bien… ahora pon a calentar un poco de té, lo voy a necesitar dentro de un ratito o me dormiré antes de decirte algunas cosas que quiero contarte hoy. – Valeria puso la tetera sobre el quemador, lo encendió y lo bajó al mínimo; añadió una una cucharada sopera de Darjeeling después lavó las tazas que habían usado antes y volvió a ponerlas sobre los platos en la bandeja donde aún estaba el tarrito de miel de caña cogió dos cucharillas limpias y observó a Bo desde la cocina… la abuela decía que “tenía un pacto con el diablo” porque no envejecía… Pero no era cierto… si envejecía, muy lentamente pero lo hacía; ella lo notaba cada vez que ojeaba un álbum de fotos. Dejó que el contenido de la tetera hirviera durante un minuto, apagó el fuego, después la puso sobre la bandeja y regresó a la mesa… El efecto del vino iba desapareciendo lentamente…

En tu cuarto tienes un bolso, lo viste?? – Valeria asintió… Miraste dentro?? – Valeria negó con la cabeza… Qué poco curiosa eres a veces – Valeria sonrió… siempre le habían enseñado a moderar su inmensa curiosidad, sabía que esa frase era una ironía de Bo… En el bolso tienes tres juegos de llaves, no las pierdas¡! Alex y yo las hicimos para ti. Una copia de las llaves de la casa de Alex, otra copia de las llaves de mi casa, de esta casa y una copia de las llaves de mi quad… A partir de hoy y hasta que te independices del todo, puedes vivir donde quieras¡! Puedes ir y venir cuando te apetezca, sólo te pedimos que uses el teléfono…

Y vosotros que deseáis que ocurra?? quiero decir, que os gustaría que hiciese con toda esa nueva libertad?? – Valeria intentaba metabolizar la nueva situación; sabía que ellos querían que fuese haciéndose independiente pero también sabía que no estaba preparada y ahora, abrumada, pedía una ruta… o al menos una guía de viaje.

Nosotros queremos influir lo menos posible en tus decisiones¡! Queremos que seas libre¡! Que te vayas independizando gradualmente, a tu ritmo… sabemos que nos queda ya poco tiempo para disfrutar de tu presencia, de tu compañía, recuerdas las diferencias en la percepción del tiempo?? Para nosotros queda poco tiempo… Pero hay algo que si nos gustaría a los dos… Qué compartas tu tiempo con nosotros, a Alex le vendrá bien tener más tiempo para ella y yo estaré más tranquilo si estás por aquí más a menudo. Tu siéntete libre de dormir aquí o allí… decide tus horarios y qué haces con tu tiempo libre. Y recuerda, nadie hará tu cama, nadie lavará tu ropa, siempre tendrás comida suficiente aquí y allí. Y sobre todo queremos que sepas que nada de esto es obligatorio; te lo ofrecemos pero puedes coger toda la libertad ahora o puedes coger una parte… tu decides eso. 

Pez grande… Pez chico

– Valeria no esperaba nada de lo que estaba sucediendo… y lo que al principio de la noche le parecía una broma ahora resultaba una carga demasiado pesada para su pensamiento y no se sentía capaz de tomar una decisión… – Bo… estoy cansada, tengo sueño, no puedo pensar claramente ahora… mañana no tengo clases, te prometo que antes de que acabe el día habré tomado una decisión, de acuerdo?? – Y mientras le decía esto se levantó del sillón de mimbre, se acercó a él y le besó en la mejilla, con ternura, con mucha ternura.

Si Valeria… acuéstate y duerme. Duerme todo lo que quieras. No tienes que decidir nada mañana¡! Tómate todo el tiempo que necesites. Nosotros valoramos el esfuerzo pero no vamos a echar sobre tus hombros una carga que no puedas llevar¡! No tienes que hacerlo, de acuerdo?? Sólo creímos que era el momento para que supieras que si quieres, puedes ir haciéndolo, te apoyaremos sea cual sea el camino que escojas; pero estaremos encantados si decides hacerlo despacio… no lo olvides… 

– Valeria desapareció en dirección a su cuarto. Unos minutos después Bo escuchó el sonido de la cisterna… se sirvió una taza de té, le añadió cuatro cucharaditas de miel de caña (su cerebro necesitaba un poco de glucosa…) y lo revolvió lentamente mientras sonreía: todo había salido bien, también él podía dormir tranquilo aquella noche… El celular emitió unos sonidos que conocía, eran como un sonar, como una sonda marina, y ese era el tono de los mensajes de Alex; dirigió la mirada hacia el lugar de donde habían partido los tonos pero tuvo que levantarse y buscar el viejo Samsung. Él esperaba que ella le llamase para saber cómo había ido la cena, pero no un mensaje. Desbloqueó el teclado y leyó el mensaje, era cortito: – Estoy aquí abre.

Buenas noches mi amor, entra… y tus llaves?? – Bo había abierto la puerta haciendo el menor ruido posible. Y allí estaba ella con las llaves en la mano, sus ojos tristes, su boca… aquella boca que hacía años le había hecho prisionero y su cabello negro cayendo sobre los hombros. Juntaron sus labios, como siempre, cerrando los ojos. Se cogieron las manos, entrelazaron los dedos, apretaron… juntaron sus pechos… esa era la ceremonia que habían inventado hacía años al lado del mar y la repetían siempre, hubiera o no hubiera mar.

Alex tenía la llave original

Las traje pero recordé que hace demasiado ruido. Siempre dices que engrasarás la cerradura… ya he perdido la esperanza de que lo hagas. Donde está mi pececito?? la has asustado demasiado??; seguro¡! 

No quiero engrasarla porque así la escucho. Es más seguro… Tu pececito está en la cama desde hace un bue rato y a juzgar por lo achinaditos que se le habían puesto los ojos, ahora mismo debe estar paseando por el paraíso. No creo que aguantase más de dos minutos sin dormirse.

– Pero se asustó mucho?? No la dejarías ir a dormir aterrada, no??

– Claro que se asustó… hubo algún momento en el que su cuerpo se fundía con el mimbre. Los adolescentes creen que lo saben todo sobre todas las cosas y sobre todos los humanos; pero la libertad… cuanto más verdadera es, más pesa. No te preocupes, le dije que no era obligatoria, aún… Y creo que lo pensará seriamente. Ven, sentémonos… quieres un té??

– Alex no le había soltado le mano y tiró de él hacia el otro extremo de la casa… se dejó llevar, no preguntó, ni siguiera la miró a los ojos; ese había sido el pacto: cuando se cogían de la mano uno de los dos tiraba del otro y este le seguía sin hacer preguntas. Cualquiera de los dos podía hacerlo y ahora ella le llevaba hacia aquel cuarto pequeño y alejado de todo en el que apenas cogía la cama. Abrieron un poco la ventana y se echaron sobre ella… se juntaron… se abrazaron…

Se comió las almejas?? no lo creo… si?? – Bo hizo un gesto afirmativo, sonriendo y Alex tuvo que llevarse la mano a la boca para amortiguar el sonido de la carcajada que no pudo reprimir. – No le dejarías beber todo el vino a ella, no?? 

Ríete si quieres, desde aquí no puede oírte y además no creo que despierte hasta el mediodía… Estaba preparado para comerme todas la almejas yo solito, pero; le resultó agradable el sabor, no fingía, estaba encantada¡! si me descuido no me deja ni unas pocas. Creo que, aparte de la sorpresa y el vino, le gustaron de verdad; así que ahora tienes otro problema… ya somos dos a los que nos gustan las almejas babosas… 

Regresando a la cándida adolescencia

– Alex, le besó… y sin soltar su mano la llevó por debajo de su falda y la puso sobre en su vientre, justo por encima de su pubis… después la empujó suavemente hacia abajo entre la piel y las bragas… abrió las piernas levemente y la bajó más… suspiró profundamente y cuando él abrió la mano y presionó hacia arriba, ella cerró los muslos con fuerza, mientras le susurraba cerquita de la oreja algo sobre los moluscos crudos y la digestión…

Ya sólo quedaba dejarse ir… permitir que la memoria hiciese su trabajo y recrease el paisaje de la “cándida adolescencia“. Regresar… cerrar los ojos y sentir. Palpar los paisajes con las manos, acariciarlos, escuchar los jadeos del viento, el repicar de las gotas de lluvia cayendo sobre las hojas, sobre las piedras. Caminar por los verdes prados rozando la hierba mojada con la punta de los dedos. Dejarse embriagar por el aroma del mar agitándose al ritmo de las corrientes y recorrer los labios con la lengua, despacio, para saborear el salitre.

Y subir, subir juntos, pegados; subir aumentando el ritmo hasta la extenuación y al llegar a la cumbre, dejarse caer; rodando, deslizándose por la pendiente, bien agarrados sujetándose el uno al otro para terminar tendidos a los pies del mundo… muertos… luego despertar y mirarse con cierta incredulidad, besarse con una inmensa ternura, abrazarse fuerte y quizá, decir algunas palabras: “gracias amor…” y después dormir, dormir…

There are other ways to dream

CRÉDITOS: “Valeria podría haber nacido diez años antes“… eso he pensado muchas veces en estas últimas semanas, mientras escribía este capítulo de su vida. Pero no sucedió. Nació cuando Alex y Bo se encontraron (por casualidad¡!), se enamoraron, se amaron, se juntaron “y en sus mentes nació el deseo de enderezar algo que el destino había torcido“. Aún no tengo permiso para contar esa parte de la historia que comienza con el “primer amor” de Alex y el primer viaje de Bo; por eso el capítulo I comienza aquí… sin embargo retrocederé hasta donde pueda para que aparezcan como lo que son: una verdadera y auténtica mujer y un hombre que si ama a las mujeres¡!

Todos los contenidos son originales. Pertenecen a Alex y a Bo. Ellos han autorizado su publicación bajo la licencia que se especifica al pie. Valeria está encantada de haber nacido y de que yo cuente sus cosas…

AVISO (general): este post contiene material que puede herir la sensibilidad de humanos adultos (para los niños y adolescentes sin programar, es inofensivo). Es posible que algunas personas vean “pornografía” en las imágenes aquí reunidas, así que los “ultrareligiosos” deben abstenerse de mirarlo. Por otra parte, los textos siempre se refieren a la mujer en un plano de igualdad o superioridad al varón¡! y este concepto es contrario al que mantienen todas las religiones monoteístas.

“Debemos aspirar a ser: legal y socialmente iguales. Porque, siempre seremos biológicamente diferentes¡! Y es en esa diferencia donde hemos de realizarnos como individuos y si lo deseamos, alcanzar el inmenso goce de complementarse, de colaborar¡! Hagámoslo¡!

Este texto está licenciado bajo Creative Commons, los autores de los contenidos adicionales han sido mencionados y enlazados; y las imágenes atribuidas a sus autores, al pie de las mismas.

Comida en la basura

Tirar lo que otros pueden comer si es vivir por encima de nuestras posibilidades

Unos datos para reflexionar sobre la comida que tiramos a la basura: Según un estudio de la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR) del pasado noviembre, los restaurantes tiran 63.000 toneladas de comida. El desperdicio de alimentos le cuesta al sector 255 millones de pérdidas anuales, por la mala gestión de los alimentos. A veces les sale mas barato tirarlo que conservarlo. Solo el 20,5% de los entrevistados acostumbra a entregar los productos retirados a alguna ONG o banco de alimentos“. 

Datos: Comida en la basura | Radiocable.com – Radio por Internet