Viejos si, muertos aún no…

Esto no es lo que habíamos acordado, señores del FMI. El contrato social era otro. El pacto era algo así: “después de la segunda guerra mundial en Europa se ocordó tejer un modelo social específico, definido a través de un gran pacto, que permitió a la clase trabajadora aceptar las reglas del mercado a cambio de un papel importante del Estado en la regulación de la economía y en la provisión de servicios públicos básicos. Sobre estos principios se construyó el modelo social europeo, asentado en la solidaridad de ricos con pobres, de jóvenes con ancianos, de unas generaciones con otras“. 
Acordamos construir una sociedad justa y solidaria en la que los impuestos debían ser progresivos, de forma que los que más tenían, habían de aportar más que el resto. Acordamos que esta era un forma justa para que funcionase el “sistema”. Una mayoría de ciudadanos aceptamos que se fuesen elevando los impuestos (y no los salarios en la misma medida) a cambio de obtener unos servicios públicos de calidad, incluidas las pensiones de jubilación. Y lo aceptamos porque muchas personas entendíamos (sobre todo durante la Transición) que si los de por si, aún débiles mecanismos de solidaridad colectiva se resquebrajaban, el resultado sería un incremento enorme de la desigualdad, y a medio plazo exclusión y fractura social con todas sus consecuencias. Y eso ya lo habíamos vivido…

Buscan la fractura social ??

Quién les ha dado a ustedes el derecho de proponer siquiera un cambio en las reglas del juego ?? Con qué autoridad ética o moral se presentan ustedes, señores del FMI, ante “nos“: los pueblos; para insultar nuestra inteligencia diciendo que:  hay que tomar más medidas para combatir el “riesgo de longevidad” y citar entre ellas el recorte de las pensiones, el aumento de las cotizaciones y la posibilidad de que los Estados contraten con aseguradoras privadas la cobertura de ese “riesgo de que la gente viva más de lo esperado“. Pero… cuánto es más de lo esperado ?? Desde cuando es el Fondo Monetario Internacional el organismo encargado de “dictaminar los años que tenemos que vivir?? Cómo se atreven a “acotar nuestra esperanza de vida en términos de rentabilidad económica para los estados o las corporaciones privadas?? Ustedes creen que todo está permitido ?? Qué pueden exponer con esa “desvergüenza disfrazada de sinceridad y preocupación” sus tesis claramente orwelianas (o incluso Huxleyianas) impunemente ?? Creen ustedes acaso que las sociedades que “firmamos aquellos pactos” no tenemos capacidad de reacción ?? Que no podemos oponernos a sus intentos de imponer un cambio radical en las reglas que habíamos acordado seguir ?? que no sabemos lo que significan esos cambios que proponen, y que desconocemos la forma de inmunizarnos contra ellos ?? 

Se equivocan… Hace años que vemos venir su perversa estrategia, y conocemos los métodos que utilizarán para amedrentarnos, para desunirnos, para imponer las disciplinas de otros tiempos. William Shakespeare decía: “Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes“. Pero no lo decía, tanto para indicar la desconfianza de los viejos hacia los jóvenes, como para dejar claro que “los viejos ya hemos vivido mucho“. Por eso es difícil amedrentarnos. Menos aún con un escenario apocalíptico de pobreza, abandono y pena. Se equivocan ustedes señores del FMI si creen que a los viejos pueden “comprarnos con opciones de futuro“; nosotros somos parte del pasado y del presente ¡! no esperamos vivir eternamente y sabemos que incluso ustedes alcanzarán el fin de sus días. Nuestra esperanza no es nuestro futuro, no aceptamos el pacto social ni las pensiones para vivir mejor en nuestra vejez; las aceptamos porque nuestra esperanza era (y sigue siendo) el futuro de nuestros hijos y nietos ¡! y siempre hemos sabido que con esas pensiones “podríamos sostener sus incertidumbres” no las nuestras. Nosotros no tenemos más incertidumbre que la forma en la que hemos de regresar a la tierra. 

Pero no vamos a aceptar un sucedáneo de eutanasia impuesto por los poderes económicos que dirigen a los políticos “sólo para que el FMI y los bancos (los mundiales y los otros) que dirigen la conciencia de nuestros políticos; no tengan que prestarnos los servicios que acordamos o devolvernos las pensiones que pactamos (y/o contratamos)“. Hicimos un pacto, lo cumplimos a los largo de los años y no vamos a renunciar a lo que nos corresponde. No vamos a aceptar una “quita”. Muchos de nosotros ya hemos aceptado que se posponga nuestra fecha de jubilación. No es importante. En realidad nos beneficia en todos los sentidos mantenernos activos; sobre todo en un sistema de pensiones como el español, tan avaro, tan poco generoso con aquellos que lo han mantenido. Tampoco protestamos demasiado durante estos años pasados en los que se venía permitiendo la “jubilación anticipada de tantos directivos y empleados de banca, a los 55 años, estos si, con buenas pensiones pactadas hasta la fecha legal de jubilación“. Nunca hemos exigido que esos cobrasen las mismas pensiones que las viudas. No es nuestro deseo “igualar las pensiones por la parte baja“. 

No somos perros ¡! No pueden ir “arrestándonos” por las calles para sacrificarnos después, a escondidas, en una perrera municipal cualquiera. En España, y no sólo en España; nuestras pensiones son ahora mismo en muchos casos, y gracias a la inoperancia de los políticos y a la avaricia de la banca, el único sostén económico de muchas familias ¡! y ustedes pretenden que esas pensiones ya congeladas, han de rebajarse ?? Y… están ustedes seguros de que les van a llegar los botes de humo y las pelotas de goma que han comprado para mantener en casa a los miles de viejos que podemos ocupar “pacíficamente” todos los edificios públicos ?? Están ustedes seguros de que tienen suficientes policías para protegerles de la ira de nuestros hijos y nietos cuando vean como usan las porras contra nosotros: sus padres, sus abuelos ?? Cuando la sangre se derrame sobre nuestros arrugados rostros, seguro que tendrán donde esconderse ?? Van a llenar las cárceles con nuestros viejos huesos ?? No. No podrán. Honoré de Balzac dejó escrito: “El anciano es un hombre que ya ha comido y observa cómo comen los demás“; pero se refería a sus hijos y nietos, no a la banca y los políticos que legitiman el sistema. Cuídense de la aparente placidez de los viejos. winter is coming, and we will spend together or not…


Fuentes: 
Vuelven los viejos métodos de represión 
El riesgo de que la gente viva más de lo esperado 
La UE propone retrasar la edad de jubilación a los 70 años 
La estrategia del miedo 
Estado de bienestar o fractura social




rain is coming,
would do well to fear it…


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