Sexo para torpes… Amor para despistados (lección 13ª)

El amor nos hace vulnerables y a veces “nos mata…”

Si… quizá por eso nos resistimos tanto a entregarlo y sobre todo, a recibirlo¡! Ansiamos tener el control, que nuestro cerebro “moderno” controle al “antiguopero… sabemos que en realidad son el mismo. Los humanos, el cerebro humano gestiona mejor “por lotes“, procesa mejor la información separándola, ordenándola por grupos y tratando con cada grupo por separado; es una “nueva estrategia de defensa“, de supervivencia. El “problema” es que el viejo cerebro sigue teniendo el control de las emociones¡! Y la ha gestionado bastante bien en los últimos 10.000 años. Ahora es cuando empezamos a tener la sensación de que necesitamos otro tipo de control. Vamos a intentar explicar esto en relación con el sexo y el amor… no será fácil.

Cuando nacemos somos absolutamente hedonistas

Pero enseguida cambiamos¡! se desarrollan nuestras defensas y se afila la sensibilidad para prevenir el sufrimiento. “La fragilidad de los humanos al nacer es algo singular en el reino animal y se mantiene durante un periodo muy largo“, así que dependemos exclusivamente de otros para sobrevivir¡! Quizá por eso la mayoría de nuestras fuentes de felicidad provienen de los momentos que disfrutamos en compañía de otros humanos (convivencia, deportes, artes, sexo) de lo que compartimos más que de los placeres egoístas. “Nacemos como animales sociales propensos a imitar, a sentir empatía y compasión por los demás. En el fondo, tan sólo somos monos privilegiados por nuestra paciencia para con los demás“. 

Neocórtex y Amígdala, lo nuevo y lo viejo, la razón y las emociones


Nuestro cerebro está cableado con dos sistemas muy antiguos: el de las recompensas, que exige lo que necesita para sobrevivir, y el del placer, que esta centrado exclusivamente en ese objetivo. Pero… si algo es muy claro entre los humanos es “la intensa necesidad que tenemos desde que aprendemos a hablar, de contar nuestras vivencias, de expresar todo lo que nos ocurre y describir (también catalogar) lo que nos rodea. Quizá esa extraña desinhibición y la obsesiva creencia de que nuestro universo interesa a los demás son los verdaderos motores de nuestra evolución“.


Según el doctor Jaak Panksepp (neurocientífico estonio que acuñó el término “neurociencia afectiva” y escribió el libro: “La arqueología de la mente, los orígenes neuronales de la emoción humana“), la felicidad no proviene del neocórtex cerebral, como se creía, sino de regiones mucho más primitivas del cerebro y esto “sugiere que es una emoción que compartimos con otras especies¡!“. La felicidad parece producirse por una disminución de la actividad del neocórtex donde se realiza la planificación y los procesos racionales. Se ha demostrado que diferentes emociones involucran diferentes regiones del cerebro y esto permite que tengamos “sensaciones contradictorias“. Así que podríamos asegurar que la razón es enemiga de la felicidad. Existe un viejo aserto popular que dice: “sólo los tontos pueden permitirse ser felices“. 



Resulta difícil creer que la razón, a la que debemos la cultura (entre otras cosas), sea el motivo de nuestra infelicidad pero, lo que está claro es que la búsqueda de la felicidad nos atormenta como a ninguna otra especie. Aparentemente, este inmenso esfuerzo nos ha conducido a un mundo con los índices de depresión y ansiedad más altos de la historia. Nuestra percepción de la felicidad suele estar inspirada en una idea errónea: “que la felicidad y la infelicidad son los extremos de una línea¡!“. Sin embargo todos intuimos que estar menos infeliz no es estar feliz. “La felicidad es otra cosa que la simple ausencia de malestar y para entenderla debemos asumir que tenemos dos sistemas paralelos que deben alimentarse con estímulos distintos y a veces opuestos¡!“.



TAREAS: Seguid los links, para eso los ponemos y a veces conlleva mucho esfuerzo reunir información veraz y científicamente comprobada. Reflexionad sobre lo expuesto en esta lección… el conocimiento de como funciona nuestro cerebro (nuestro cuerpo) es imprescindible para entender por qué actuamos como actuamos y si es necesario, cambiar nuestra personalidad, o al menos nuestra conducta.



AVISO: esta es otra de las lecciones que pueden (y deben) evitar los “creyentes“. Las obras y los autores (Jaak Panksepp) que hemos mencionado, enlazado y recomendado; son material científico y divulgativo que mantiene tesis a veces contrarias a las que aparecen en las “escrituras consideradas sagradas por los creyentes de las religiones monoteístas (y desaconsejadas por sus jerarquías)” por basarse en datos incompatibles con la idea del “creacionismo” que ellos defienden. Por tanto, si no quieren sentirse gravemente ofendidos en su sensibilidad, no deben leer esto.


El texto está licenciado bajo Creative Commons, los autores de los contenidos adicionales han sido mencionados y enlazados y, las imágenes atribuidas a sus autores.                                     

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Sexo para torpes… Amor para despistados (lección 13ª)

  1. Anonymous dijo:

    « a veces conlleva mucho esfuerzo» LOL

Si lo que tienes que decir es importante, escríbelo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s