Construyendo a Valeria… (Capítulo II)

Venimos del Capítulo I:

Y subir, subir juntos, pegados; subir aumentando el ritmo hasta la extenuación y al llegar a la cumbre, dejarse caer; rodando, deslizándose por la pendiente, bien agarrados sujetándose el uno al otro para terminar tendidos a los pies del mundo… muertos… luego despertar y mirarse con cierta incredulidad, besarse con una inmensa ternura, abrazarse fuerte y quizá, decir algunas palabras: “gracias amor…” y después dormir, dormir… 

Es probable, suele suceder, que después de dormir si nada lo impide… sea la luz del nuevo día atravesando los párpados con su fuerza quien despierte de nuevo las mentes… ya todo está, o debiera estar, debidamente colocado en la memoria (eso es, de lo poco que se sabe, la principal función del sueño) y sólo queda que el resto de las neuronas, sobre todo las motoras, envíen órdenes a los nervios, a los músculos, para que se desperecen y sepan que han de estar activos durante las próximas horas¡! y alimentarlos… a las neuronas, a los músculos y a los sueños…

– Alex ya llevaba un buen rato mirando el paisaje que la luz dibujaba al otro lado de los cristales aún cubiertos por la humedad y el rocío. Tocó suavemente la frente de Bo y recorrió sus mejillas con los dedos.

Buenos días mi amor. Ven, siéntate aquí conmigo, mira que día tan estupendo ha amanecido.

Voy… qué hora es?? Bo miró a su alrededor y sin esforzarse supo donde estaba; no era necesario adivinar con quien… llevaba años despertando al lado de Alex…

Aún es temprano Bo… quieres que prepare el desayuno?? Valeria no tardará en despertarse, aunque hoy no tiene clases su ritmo vital no lo sabe, los fines de semana siempre se despierta como si tuviese que coger el autobús. 

No… yo prepararé el desayuno para los tres, quedémonos aquí un rato… sabes?? anoche me mataste y a mi cuerpo ya le cuesta recuperarse de esas dosis de sexo… Tempus fugit Alex…

No digas tonterías Bo… qué importa que el tiempo huya?? ya hace tiempo que sabemos que cada vez pasa más rápido¡! por eso tenemos que vivir cada día como si fuese el último… no es eso lo que siempre dices?? Además… estuviste muy cariñoso y, cómo era aquello que me dijiste al oído?? repítemelo ahora, si?? 

Te has levantado con ganas de guerra?? Bien… te lo repetiré pero entonces puede que el desayuno se retrase. Ven aquí…

Pues que se retrase… ya sabes que me gusta mucho por las mañanas, el desayuno puede esperar un poco más. 

Ven aquí amor… abrázame… yo me encargaré de hacer que tengas más ganas de desayunar.

Y una vez más, ya sólo quedaba dejarse ir… permitir que la memoria hiciese su trabajo y recrease el paisaje de la “cándida adolescencia“. Regresar… cerrar los ojos y sentir. Palpar los paisajes con las manos, acariciarlos, escuchar los jadeos del viento, el repicar de las gotas de lluvia cayendo sobre las hojas, sobre las piedras. Caminar por los verdes prados rozando la hierba mojada con la punta de los dedos. Dejarse embriagar por el aroma del mar agitándose al ritmo de las corrientes y recorrer los labios con la lengua, despacio, para saborear el salitre…

Así que estabais aquí?? Parecéis dos adolescentes¡! Valeria se quedó en la puerta observando a Alex y a Bo… abrazados como niños somnolientos, desperezándose (de nuevo…) lentamente. La miraron intentando adivinar cómo había metabolizado la cena… estaba descalza y en sus ojos se adivinaba que no había dormido suficiente.

No te preocupes por eso Valeria, cuanto tu tengas nuestra edad también querrás regresar a la adolescencia. Dijo Alex sonriendo.

Puede que si, pero desde luego no a esta noche. No he dormido nada bien… 

Pasa… siéntate aquí un rato con nosotros. Tienes hambre?? Tuviste una mala digestión mi vida?? Preguntó Alex mientras de reojo observaba en los labios de Bo una sonrisa que conocía…

No mamá, no tuve mala digestión, la cena estuvo muy, muy bien… y ese vino me dio bastante sueño pero después me desperté y ya no pude volver a dormir. Tu dormiste bien Bo??

Si mi niña, yo dormí estupendamente. Alex vino a ver como te había sentado el vino, le preocupaba eso… y nos vinimos aquí para no molestarte. Estás bien??  Valeria entró, besó a Alex, luego a Bo y se sentó en el borde de la cama.

Querrás decir: para no ser molestados… os conozco bien… hace años que os oigo retozar. Seríais la envidia de mis compañeras de clase, si lo supieran…

Qué pasa?? sus papás ya no retozan?? preguntó Alex conteniendo una sonrisa excesivamente irónica.

Al principio creía que, simplemente, no serían tan ruidosos como vosotros. Ahora creo que si… qué son viejos¡! o por lo menos ellos se creen viejos… vosotros nunca seréis viejos…

Es probable que, más que viejos, sean antiguos… y desde luego no hay peor cosa que darle la razón al tiempo y asimilar la senectud antes de tiempo. Nosotros seremos viejos, ojalá lo seamos¡! eso será una buena certificación de calidad genética. Pero nunca seremos antiguos, porque no queremos serlo, nos gustan las cosas nuevas.

Si os vais a poner a filosofar yo haré el desayuno, alguien tiene que hacerlo. Queréis algo especial?? miraré que tienes Bo. Alex se había vestido mientras hablaban y ahora caminaba hacia la puerta al tiempo que preguntaba.

Te dije que lo haría yo Alex… 

Si; me lo dijiste, pero eso fue antes, ahora estás cansado yo preparé el desayuno, tu haces la comida, si?? 

De acuerdo… siempre te las ingenias para que yo cocine… Y… encontrarás más que suficiente en la cocina, soy muy previsor. Bo sabía que Alex disfrutaba mirando como cocinaba y aún más comiendo lo que él cocinaba.

Qué tal estás Valeria?? por qué no dormiste bien?? anda, dime que no te asustó lo que hablamos ayer…

No Bo, no me asustó. Ya estoy acostumbrada a vuestras sorpresas… primero me sentí un poco confundida porque no me esperaba algo así; después estuve un buen rato enfadada conmigo misma por no haber esperado algo así y sobre todo por haber olvidado que mamá es un ser maravilloso… pero no le digas que te he dicho esto, yo quiero sorprenderla, de acuerdo??

No se lo diré, será nuestro secreto. Pero recuerda esto: tu no tienes la culpa Valeria… créeme, son las hormonas que todo lo vuelven patas arriba. Siempre lo alteran todo pero a tu edad, además, lo vuelven del revés. Tu cerebro nada puede hacer con esas dosis de estrógenos cariño.

No?? si puede… cómo pude olvidar que mamá es Alex?? cómo pude olvidar que es la mejor madre?? si siempre pienso eso¡! cada vez que hablo con mis compañeras de clase y escucho los problemas tan tontos que tienen con sus padres, pienso: Alex nunca haría eso o aquello otro¡! 

Pero no te preocupes Valeria… en serio; Alex también tuvo tu edad, sabes?? y la ventaja que ella tiene sobre las otras madres es que no lo ha olvidado¡! nunca lo ha olvidado, no quiere olvidarlo… no queremos olvidarlo. Ella entiende lo que te está pasando y sabe de donde viene todo ese cambio. No te preocupes… tiene que ser así.

No¡! hay cosas que son demasiado importantes en mi vida¡! demasiado diferentes¡! las adoro y quiero que sigan siendo así: especiales.

Mira… acaso puedes evitar que te crezcan las tetas?? no… pues con el resto es lo mismo… no podrás evitarlo. El cambio tiene que suceder porque es natural que suceda y no creas que sólo va a afectar a una parte de tu cuerpo y dejará tranquilo a tu cerebro. Valeria miró hacia su pecho, sonrió…

No… no puedo evitar que crezcan pero espero que se detengan ya¡! Bo intentó evitar una carcajada pero no pudo…

El desayuno está en la mesa¡! la voz de Alex llegó desde la cocina y se notaba que había puesto las manos en los labios haciendo bocina… sonrieron, se levantaron y caminaron hasta la cocina. El aroma era un placer para los sentidos.

Queréis que desayunemos fuera?? preguntó Bo mientras miraba hacia el porche por una de las ventanas.

Si¡! me esperáis mientras me doy una ducha rápida y me pongo algo de más abrigo?? 

No te dará tiempo Valeria. Nada de ducha, ponte algo encima del camisón pero ven ya, si quieres comer los huevos revueltos calentitos, como a ti te gustan… Alex también fue a buscar algo de abrigo mientras Bo seguía mirando por la ventana… absorto…

Yo pondré el mantel y sacaré los platos; no tardéis… 

– Valeria corrió descalza por el pasillo hasta que alcanzó a Alex, la cogió por la cintura, apoyó la cabeza en el brazo de su madre y caminaron juntas hasta el dormitorio. Entraron y mientras Alex buscaba en el armario, Valeria la miraba intentando sacar al exterior y ver a la adolescente que sabía que aquella mujer adulta llevaba dentro…

Y… mientras mamá Alex estaba de espaldas moviendo trapos en el armario; la jovencita Alex se volvió hacia ella haciendo aquel gesto que tantas veces había visto. Aquel gesto que significaba: “tu sabes que soy tierna contigo, que te amo más que a mi vida, pero… no se lo cuentes a nadie, si?? será nuestro secreto??“.

Recuerdas este mantón de Manila que Bo me regaló en uno de los viajes a España?? Alex se volvió con aquel enorme trozo de tela primorosamente bordado a mano, extendiéndolo ante Valeria,  pero notó que sus ojos no estaban mirando la prenda… estaban mirando otra cosa que estaba también estaba allí… Alex sonrió… echó el mantón sobre los hombros de su niña y cogió su mentón entre los dedos mientras la miraba a los ojos…

En que piensas Valeria?? Eres feliz??

Si mamá… soy feliz y te quiero mucho, sabes??; te adoro… no se cómo ha podido pasar tanto tiempo sin que te lo dijese. Te amo… me perdonas?? 

No es culpa tuya mi vida… no tengo que perdonarte nada… anda, vamos a comer. Tranquila, ya pronto pasará y ya verás… después seremos algo mejor; seremos cómplices… 

– Caminaron hacia la cocina; Bo había puesto la mesa en el porche contiguo y tapaba la sartén de la que salía vapor… le miraron… aquella sonrisa entre pícara y condescendiente escondía alguna sorpresa. Le amaban… si, le amaban…

Qué cocinas Bo?? preguntó Alex.

He hecho más huevos revueltos, los añadiré a los otros que ya se habían enfriado demasiado. Vamos a comernos todo aquello… Dijo señalando la mesa mientras miraba a las mujeres de su vida y sentía cómo la ternura le subía desde los pies al pecho… También él era feliz aquella mañana.

Le amaban… si. Y el las amaba… 

 

CRÉDITOS: “Valeria podría haber nacido diez años antes“… eso he pensado muchas veces en estas últimas semanas, mientras escribía este capítulo de su vida. Pero no sucedió. Nació cuando Alex y Bo se encontraron (por casualidad¡!), se enamoraron, se amaron, se juntaron “y en sus mentes nació el deseo de enderezar algo que el destino había torcido“. Aún no tengo permiso para contar esa parte de la historia que comienza con el “primer amor” de Alex y el primer viaje de Bo; por eso el capítulo I comienzo allí donde comenzó…  y ahora he de seguir un poco más; sin embargo en algún momento retrocederé hasta donde pueda para que aparezcan como lo que son: una verdadera y auténtica mujer y un hombre que si ama a las mujeres¡!

Todos los contenidos son originales. Pertenecen a Alex y a Bo. Ellos han autorizado su publicación bajo la licencia que se especifica al pie. Valeria está encantada de haber nacido y de que yo cuente sus cosas…

AVISO (general): este post contiene material que puede herir la sensibilidad de humanos adultos (para los niños y adolescentes sin programar, es inofensivo). Es posible que algunas personas vean “pornografía” en las imágenes aquí reunidas, así que los “ultrareligiosos” deben abstenerse de mirarlo. Por otra parte, los textos siempre se refieren a la mujer en un plano de igualdad o superioridad al varón¡! y este concepto es contrario al que mantienen todas las religiones monoteístas.

“Debemos aspirar a ser: legal y socialmente iguales. Porque, siempre seremos biológicamente diferentes¡! Y es en esa diferencia donde hemos de realizarnos como individuos y si lo deseamos, alcanzar el inmenso goce de complementarse, de colaborar¡! Hagámoslo¡!

Este texto está licenciado bajo Creative Commons, los autores de los contenidosadicionales han sido mencionados y enlazados; y las imágenes atribuidas a sus autores, al pie de las mismas.

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